15/07/2026
Sistémico 10 - La verdad vs. espacio de las posibilidades.
Según la teoría constructivista del aprendizaje no disponemos de una única verdad, sino que cada uno de nosotros construye su propia realidad (Foerster, 2006).
Un ejemplo sencillo conocido: pide a diez personas que dibujen un árbol. Entre nueve y diez de ellas dibujarán un árbol de hoja caduca, como este 🌳 (quizá una de ellas dibuje un abeto, sobre todo en la época prenavideña).
Pero si ahora pides a esas mismas personas que dibujen una imagen relacionada con el concepto de «aprendizaje», obtendrás al menos seis ideas diferentes (una bombilla, un cerebro, un lápiz, una nube de pensamiento, unas gafas o algo similar).
Cuanto más abstracto es el concepto, más recurrimos a nuestras propias construcciones mentales.
En nuestra comunicación y en nuestras interacciones sociales tienen lugar la percepción y la interpretación, que siempre abren un margen de interpretación y nos invitan a explorar el mapa mental de nuestro interlocutor.
En este sentido, se aplica el principio de contingencia. En el contexto de la teoría de sistemas, esto significa «… que algo es como es, pero que también podría haber sido de otra manera». (Luhmann, 2002). En los sistemas sociales complejos existe, por tanto, la inevitable incertidumbre de que nada es absolutamente necesario ni completamente seguro, y de que cada acontecimiento, cada decisión y cada comunicación también podrían haber sido de otra manera. Así pues, los sistemas actúan siempre en condiciones que no son totalmente predecibles ni determinadas.
Los sistemas desarrollan estructuras y rutinas para hacer frente a esta contingencia (por ejemplo, mediante expectativas, normas o programas). Aunque estas reducen la incertidumbre, no pueden eliminar la contingencia.
De ello se deriva, para los coaches sistémicos, una «humildad constructivista» (Foerster, Glasersfeld, 2022), que reconoce las respectivas construcciones de la realidad sin juzgarlas.
Esto significa, por ejemplo, que abrimos y mantenemos el espacio para diferentes construcciones de la realidad y, en su caso, mediamos y traducimos, sin tomar partido ni adoptar una postura.
El diálogo sobre las percepciones propias de cada uno puede contribuir a una mayor comprensión y, a su vez, a alcanzar un consenso. Y esto constituye la base para una visión compartida, un modelo de referencia consensuado o un programa escolar que guíe la actuación.
¿En qué momentos te encuentras con situaciones interesantes en las que coexisten diferentes construcciones de la realidad y cómo las abordas en el ámbito profesional?
Un texto de Dennis Sawatzki.