09/08/2026
La Escala del Dolor: Qué es, tipos y para qué sirven
¿Qué es?
La escala del dolor es una herramienta utilizada para medir la intensidad del dolor que siente una persona, permitiendo a los profesionales de la salud evaluar y tratar el dolor de manera más efectiva.
Existen diferentes tipos de escalas, pero la más común es la Escala Numérica Verbal (ENV), donde se le pide al paciente que califique su dolor del 0 al 10, siendo 0 la ausencia de dolor y 10 el peor dolor imaginable.
Las escalas se eligen dependiendo de la edad, el estado cognitivo y la capacidad de comunicación del paciente.
Tipos de escalas de intensidad del dolor
1. Subjetivas (autoevaluada por el paciente) permiten que el paciente exprese cuánto le duele, con asistencia observacional.
Escalas Numéricas (EN):
El paciente califica su dolor del 0 (ausencia de dolor) al 10 (el peor dolor imaginable). Es la más utilizada en adultos.
Escalas Visuales Analógicas (EVA):
Consisten en una línea horizontal de 10 cm. El extremo izquierdo indica "sin dolor" y el derecho "el peor dolor imaginable". El paciente marca un punto y el médico mide la distancia para obtener el valor.
Escalas Verbales Simples (EVS):
El paciente elige un adjetivo de una lista predeterminada que mejor describa su estado (ej.: ausente, leve, moderado, intenso, insoportable).
Escalas de Expresión Facial (como la escala de Wong-Baker):
Muestran una serie de rostros que van desde una cara sonriente (sin dolor) hasta una con lágrimas (dolor muy intenso). Son ideales para niños o pacientes con dificultades de comunicación.
2. Observacionales, conductuales (para pacientes que no pueden comunicarse). Escalas en Cuidados Intensivos (UCI) y pacientes críticos
BPS (Behavioral Pain Scale):
Evalúa 3 indicadores (expresión facial, movimientos de extremidades superiores y adaptación a la ventilación mecánica). Cada uno se puntúa del 1 al 4. Un resultado de 3 indica ausencia de dolor, mientras que una puntuación superior a 6 refleja un dolor significativo.
CPOT (Critical-Care Pain Observation Tool):
Evalúa 4 parámetros: expresión facial, movimientos corporales, tensión muscular y tolerancia al ventilador (en pacientes intubados) o vocalización (en extubados). Cada ítem se califica de 0 a 2. Una puntuación total mayor a 2 indica presencia de dolor.
ESCID:
Escala de Valoración de Conductas Indicadoras de Dolor, muy utilizada en UCI para evaluar parámetros como expresión facial, relajación muscular y adaptación al respirador.
Escala de Campbell:
Evalúa el dolor en pacientes no comunicativos observando el llanto, la expresión facial, la postura corporal, el tono muscular y el consuelo.
3. Escalas para neonatos y bebés (0 a 3 años)
NIPS (Neonatal Infant Pain Scale):
Diseñada para recién nacidos prematuros y a término. Evalúa 6 criterios: expresión facial, llanto, respiración, movimientos de brazos y piernas, y estado de alerta. Una puntuación ≥ 3 indica dolor.
FLACC:
Creada para niños de entre 2 meses y 7 años. Mide 5 dominios: Face (cara), Legs (piernas), Activity (actividad), Cry (llanto) y Consolability (facilidad de consuelo). Cada parámetro vale de 0 a 2, para un total de 0 a 10 puntos.
PIPP (Premature Infant Pain Profile):
Es una escala altamente específica para prematuros que combina parámetros conductuales con cambios fisiológicos (frecuencia cardíaca y saturación de oxígeno).
CHIPS (Children's and Infants Postoperative Pain Scale):
Evalúa el dolor postoperatorio en lactantes y niños pequeños observando el sueño, el llanto, la expresión facial, la postura y la reactividad.
4. Escalas funcionales evalúan cómo el dolor afecta las actividades diarias del paciente. Impacto funcional del dolor
El dolor crónico altera la funcionalidad y la calidad de vida. Para medir esto, se usan herramientas como
Índice de Discapacidad de Oswestry (ODI):
Evalúa el grado en que el dolor de espalda limita funciones cotidianas (cuidado personal, levantar objetos, caminar, dormir, vida sexual, etc.).
Cuestionario de Roland-Morris:
Mide la discapacidad física en pacientes con dolor lumbar mediante 24 afirmaciones (ej.: "Me quedo en casa la mayor parte del tiempo debido a mi dolor").
¿Para qué sirven?
Las escalas del dolor sirven para cuantificar de forma estandarizada la intensidad de una molestia o dolencia. Esto permite a los profesionales de la salud elegir el tratamiento analgésico más adecuado y evaluar si el plan terapéutico está funcionando.
Diagnóstico y monitoreo:
Ayudan al médico a entender la magnitud exacta del problema y si el dolor es leve, moderado o severo.
Medición de resultados:
Permiten comprobar si un tratamiento (medicamento, fisioterapia) está funcionando al comparar la puntuación antes y después de aplicarlo.
Estandarización:
Facilitan una comunicación clara, objetiva y uniforme entre todo el personal de salud (enfermeros, médicos, especialistas).
Importancia de las escalas de dolor
Comunicación:
Permiten a los pacientes comunicar la intensidad de su dolor a los profesionales de la salud de manera estandarizada.
Evaluación:
Ayudan a los médicos a evaluar la gravedad del dolor y a determinar el tratamiento adecuado.
Seguimiento:
Permiten monitorear la efectividad del tratamiento y realizar ajustes si es necesario.
Las escalas de dolor son herramientas esenciales para la evaluación y el manejo del dolor, facilitando la comunicación y la toma de decisiones clínicas.
(El alivio del dolor es un derecho del paciente y un deber del profesional sanitario).
El marco regulatorio del dolor en México se rige principalmente por la
NOM-011-SSA3-2014, la cual establece los criterios para brindar Cuidados Paliativos a pacientes en situación terminal. Su objetivo es aliviar el sufrimiento, controlar el dolor físico y emocional, y garantizar la calidad de vida sin recurrir a la obstinación terapéutica.
NOM-004-SSA3-2012: establece los criterios científicos, éticos y tecnológicos obligatorios del expediente clínico. Toda evaluación, intensidad, tipo de dolor y tratamiento debe quedar registrado por el personal médico bajo esta normativa.
NOM-027-SSA3-2013: regula los servicios de salud y establece los criterios de funcionamiento en los servicios de urgencias, donde se evalúa el dolor agudo en primera instancia.
Guías de Práctica Clínica (GPC): Validadas por el Centro Nacional de Excelencia Tecnológica en Salud (CENETEC) e implementadas por el Instituto Mexicano del Seguro Social, detallan protocolos para dolor agudo, crónico y neuropático.
Además, el manejo del dolor agudo y crónico implica la correcta prescripción de medicamentos controlados. Para ello, el marco legal se complementa con lineamientos internacionales (como la escalera analgésica de la OMS) y regulaciones de control sanitario operadas por la COFEPRIS, que aseguran el acceso a analgésicos opioides a través de recetas electrónicas de estupefacientes y psicotrópicos.
Referencias fidedignas:
- DOF
- IMSS
- OMS
- SciELO
- GPC