12/07/2026
"La justicia no comienza cuando se dicta una sentencia. Comienza cuando alguien decide escuchar aquello que durante años permaneció en silencio."
En la novela El lector, Bernhard Schlink nos enfrenta a una de las preguntas más difíciles que puede hacerse cualquier sociedad: ¿es suficiente aplicar la ley o también estamos obligados a comprender la historia que hay detrás de cada persona?
La historia no ofrece respuestas sencillas y nos recuerda que el Derecho habita un territorio incómodo, donde la verdad jurídica y la verdad humana no siempre coinciden plenamente, pero donde la búsqueda de justicia sigue siendo una obligación ética irrenunciable.
Quienes ejercen la abogacía conocen esa tensión mejor que nadie. Saben que detrás de cada expediente hay una vida, detrás de cada prueba una historia, detrás de cada audiencia personas que esperan algo más que una resolución; esperan ser escuchadas con dignidad.
En Ciclo Lunar – Psicología Jurídica y Forense hemos tenido el privilegio de acompañar a numerosas y numerosos abogados comprometidos con esa visión del Derecho. Profesionales que entienden que litigar no consiste únicamente en conocer la ley, sino también en comprender el sufrimiento, la memoria, el contexto y la complejidad humana que acompaña a cada caso.
Especialmente cuando trabajamos en contextos de alta vulnerabilidad e impacto traumático, sabemos que el acceso a la justicia comienza mucho antes de una sentencia. Empieza cuando alguien decide creer, escuchar, documentar con rigor y construir pruebas que permitan transformar el dolor en verdad jurídica.
Por ello, este 12 de julio reconocemos a quienes ejercen la abogacía con ética, independencia y sensibilidad; a quienes defienden derechos aun cuando resulte incómodo; a quienes entienden que el Derecho no es solamente un conjunto de normas, sino una herramienta para contener el abuso del poder, restituir la dignidad de las personas y fortalecer la confianza en las instituciones.
Que nunca falten abogados capaces de leer los expedientes con el mismo cuidado con el que leen la condición humana.
Porque la justicia necesita inteligencia jurídica, pero también memoria y escucha.
Feliz Día del Abogado.
— Ciclo Lunar – Psicología Jurídica y Forense