01/07/2024
Barreras de la comunicación en el organigrama
Es frecuente encontrar organigramas no diseñados por un especialista, por lo cual tienen mucha área de mejora, tema que en otra ocasión abordaré. Una de las consecuencias de una estructura organizacional mal elaborada, son las barreras en la comunicación tales como:
• Filtración del mensaje. Se refiere a la manipulación de la información en casos como.
- Informar al jefe solo lo conveniente para el informante, es decir, “más arriba” no se enteran de situaciones que al emisor no le conviene se sepan. O comunicarle solo lo favorable en general.
- El subordinado dice al mando superior lo que considera debe oír, dejando fuera del mensaje aspectos que sí podrían ser de su interés.
- Percepciones diferentes. Los intereses y formas de interpretar son muy individuales, cada quien considera de distinta forma las situaciones, por lo que el emisor informa desde su perfil (lo que para uno es importante, para otro no lo es).
• Percepción selectiva. La jerarquía organizacional llega a ser una barrera importante. Hay altos mandos que al verse muy “distantes” (separados por muchos niveles) de los mandos bajos, ignoran sus observaciones.
• El género. Consiste en restar credibilidad a una persona por ser del s**o opuesto o de otro género.
• Defensa del puesto. Cuando alguien se siente “amenazado” por un subordinado, tiende a reaccionar impidiendo que el subordinado haga evidentes sus conocimientos y aptitudes laborales ante los superiores.
• Lenguaje. Situaciones donde el mensaje se vuelve un “teléfono descompuesto”, lo que significa que el contenido se va distorsionando al ser transmitido a lo largo de la cadena, al cambiarle, quitar o agregar palabras. La edad, la educación y los antecedentes sociales intervienen también en las palabras que una persona utiliza o que deja fuera de su vocabulario.
¡Imagina cuántas veces se puede multiplicar lo anterior por los niveles jerárquicos! Mientras más niveles verticales haya, hay mayor oportunidad para las barreras. Sin embargo, las grandes organizaciones suelen diseñar estrategias para combatirlas, siendo el liderazgo desde la alta dirección, una de las más eficientes.