28/07/2026
¿Alguna vez te has preguntado quién eres profesionalmente fuera de la empresa donde trabajas?
Con frecuencia escucho a profesionistas decir frases como: "Llevo más de quince años de experiencia", "He trabajado en empresas muy importantes" o "He dirigido equipos durante gran parte de mi carrera". Y cada vez que los escucho, me surge la misma pregunta: ¿quién sabe todo eso, además de las personas que trabajan contigo?
No es una pregunta cómoda, pero creo que vale la pena hacérnosla.
Durante mucho tiempo nos enseñaron que lo importante era trabajar bien. Llegar temprano, cumplir objetivos, ser responsables, resolver problemas y dejar que los resultados hablaran por nosotros. Y eso está bien, pero el problema es que el mundo profesional cambió, y muchas veces nosotros seguimos jugando con las reglas de hace veinte años.
Hoy puedes ser la persona que siempre encuentra soluciones cuando nadie más las ve. Puedes ser quien mantiene unido a un equipo en momentos difíciles, quien lidera proyectos complejos o quien toma decisiones que generan resultados importantes para una organización. Sin embargo, si todo eso únicamente ocurre dentro de las paredes de la empresa donde trabajas, el resto del mercado probablemente nunca llegue a enterarse.
Y ojo! no porque no seas bueno, simplemente porque nadie puede valorar aquello que no conoce.
Me he dado cuenta de que muchas personas no están estancadas por falta de talento, lo están porque su experiencia vive encerrada en su oficina, en reuniones a las que solo asisten unas cuantas personas o en proyectos que nunca salen del ámbito interno de la empresa.
Es curioso. Dedicamos años a construir una carrera, pero muy poco tiempo a preguntarnos cómo la perciben quienes están fuera de ella.
Quizá por eso hay profesionales extraordinarios que siguen esperando esa oportunidad que nunca llega, mientras otros, con menos experiencia, aparecen constantemente en procesos de selección, reciben invitaciones para colaborar o son considerados como referentes en su industria.
Durante mucho tiempo pensé que la diferencia estaba en el nivel de conocimiento. Hoy creo que la diferencia está en la capacidad de hacer visible ese conocimiento.
Y aquí quiero hacer una pausa, porque cuando alguien escucha "marca personal", es normal que imagine redes sociales, fotografías profesionales o personas intentando convertirse en influencers.
Entiendo perfectamente esa reacción. Durante años ese concepto se ha asociado con exposición, seguidores o publicaciones constantes.
Pero, para mí, la marca personal nunca ha significado eso. La veo como algo mucho más sencillo y, al mismo tiempo, mucho más importante.
Es la respuesta que obtiene alguien cuando intenta entender quién eres profesionalmente.
Es la confianza que puedes generar antes de entrar a una entrevista.
Es la claridad con la que un reclutador comprende tu trayectoria al leer tu perfil.
Es la impresión que dejas cuando alguien escucha tu nombre en una conversación y decide buscarte.
No se trata de aparentar ser alguien que no eres. Se trata de evitar que toda una vida de experiencia pase desapercibida.
Hay una frase que cada vez cobra más sentido para mí:
La experiencia construye tu trayectoria. El posicionamiento hace que los demás puedan verla.
Al final, todos estamos construyendo una reputación, incluso cuando creemos que no lo estamos haciendo. La única diferencia es que algunos deciden construirla de forma consciente y otros dejan que el silencio lo haga por ellos.
En Diana Colomé, Posicionamiento Profesional, ayudo a profesionistas, especialistas, gerentes, directivos y ejecutivos a transformar años de experiencia en una propuesta de valor clara, estratégica y visible para el mercado laboral.
Porque el objetivo no es construir una imagen, es construir una reputación profesional que abra oportunidades.
Si quieres saber cómo fortalecer tu posicionamiento, escríbeme por mensaje directo. Con gusto analizamos tu caso y te recomendaré el servicio que realmente se adapte a tu etapa profesional.