02/02/2017
Para muchos argentinos, obtener la visa para viajar a Estados Unidos será a partir de ahora un poco más engorroso. El presidente Donald Trump dispuso por decreto un endurecimiento de los requerimientos para solicitar el permiso que echa por tierra una medida de la gestión de Barack Obama del año pasado que otorgaba algunas facilidades.
De ahora en más, el proceso demandará una entrevista presencial de todos los ciudadanos salvo los menores de 14 años y los mayores de 79. Antes del cambio, los argentinos menores de 16 años y los mayores de 66 podían hacer el trámite por correo, sin la necesidad trasladarse hasta la embajada para ser entrevistados.
La orden ejecutiva firmada por Trump no es una medida que apuna específicamente contra la Argentina, sino que se trata de un decreto que impone nuevos procesos para tramitar la visa en todo el mundo, con el objetivo de "aumentar la seguridad".
La decisión se suma a una batería de otras medidas que tomó el mandatario desde que asumió para reforzar los controles en las fronteras. La disposición también acortó el plazo que tenía el ciudadano para renovar su permiso de viaje vencido sin necesidad de entrevistarse. Ahora, se deberá iniciar el trámite de renovación antes de que se cumpla el año del vencimiento de la visa y queda anulado el plazo de cuatro años.
El buen momento que atravesaron las relaciones bilaterales entre la Argentina y EE. UU. durante el primer año de Mauricio Macri en el poder se reflejó, en parte, en estas facilidades que ahora están suspendidas.
Sin embargo, hay otras medidas que por ahora no fueron afectadas, como el ingreso de nuestro país al programa Global Entry, que exime a los ciudadanos de los países miembro de hacer las largas filas al bajarse del avión en suelo norteamericano.
La adhesión de la Argentina a ese programa fue adelantada por el ex embajador Noah Mamet durante su despedida, horas antes de que Obama abandone el poder. "Van a poder entrar sin hacer filas, como lo hago yo", había dicho Mamet en su discurso, ante la mirada de la primera dama, Juliana Awada, y el jefe de Gabinete, Marcos Peña.
Según indicó el empresario devenido en diplomático, el anuncio formal quedaba en manos del embajador interino, Thomas Cooney. Sin embargo, por ahora todo es silencio. Según explicaron ayer a LA NACION desde la embajada de Estados Unidos en la Argentina, todavía no hay novedades sobre eventuales cambios en ese programa.