25/02/2026
El Nobel que aprendió a sacarle agua al desierto más seco del mundo
El 22 de agosto de 2022, un equipo de UC Berkeley instaló un dispositivo en Furnace Creek, en el Valle de la Muerte, California, donde las temperaturas superan los 60°C durante el día y la humedad nocturna promedio es apenas del 14%, una de las condiciones más extremas del planeta.
Sin electricidad, sin baterías, solo bajo el sol: el aparato produjo agua potable del aire. Los resultados, publicados en Nature Water en julio de 2023, fueron concretos: 210 gramos de agua por kilogramo de M*F por día en el Valle de la Muerte, y 285 gramos en Berkeley, el doble que el modelo anterior del mismo equipo.
Con una tonelada de este material, el sistema entregaría unos 500 litros de agua al día durante cinco a seis años seguidos. El material clave es el M*F-303, un cristal de aluminio tan poroso que un kilogramo puede almacenar hasta 400 gramos de agua en su interior.
Para entender la escala: un cubo del tamaño de un terrón de azúcar tiene una superficie interna equivalente a seis canchas de fútbol, todo disponible para atrapar moléculas de v***r.
El ciclo funciona así: entre las 8 PM y las 8 AM el M*F absorbe v***r de aire con humedad desde 14%. Al amanecer, la luz solar calienta el material hasta 65°C, liberando el agua acumulada. Ese v***r sube hacia un condensador de aluminio donde se convierte en gotas de agua líquida que caen directamente al recipiente de recolección, sin filtros adicionales ni tratamiento posterior.
Omar Yaghi, el químico jordano-estadounidense detrás del M*F-303 y Nobel de Química 2025, proyecta versiones escalables: un dispositivo tamaño refrigerador produciría 200 a 250 litros diarios, suficiente para que una familia beba, cocine y se d***e; uno a escala de aldea, hasta 20.000 litros por día.
Para 2050, según la ONU, 5.000 millones de personas vivirán bajo estrés hídrico: los números ya cuadran.
Fuente: Nature Water, DOI: 10.1038/s44221-023-00103-7