18/10/2024
Larga Lucha de las Mujeres por lograr el reconocimiento del Voto Femenino
El 17 de octubre de 1953 se publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto mediante el cual se reconoció el derecho de las mujeres a votar y ser votadas, lo que significa que en este 2024 se cumplen setenta y un años del reconocimiento de los derecho político-electorales de las mujeres en nuestro país.
Dicho reconocimiento no fue producto de una graciosa concesión de las autoridades o la clase política conformada primordialmente por varones, sino que fue el resultado de una larga lucha realizada por miles de mujeres en la cual participaron personajes como Laureana Wrigt y Mateana Murguía, Hermila Galindo, Artemisa Saenz, Amalia González Caballero, Elena Torres, Refugio García, Matilde Montoya, Rosa Torres González, Elvia Carrillo Puerto y la abogada María Esther Talamantes Perales, sufragista originaria de Valparaíso, Zacatecas -quien fue reconocida con mención honorifica post mortem en el Premio Estatal de Derechos Humanos 2017-.
Los pretextos de los hombres del poder del ámbito político y religioso para no permitir a las mujeres votar y ser votadas fueron absurdos, inadmisibles y ridículos, porque afirmaban que, si votaba el padre o el esposo, entonces se asumía que toda la familia votaba, por lo tanto, ya no era necesario que la mujer votara, también se decía que, si se les autorizaba a las mujeres votar, entonces votarían como les indicara u ordenara el sacerdote cercano a la familia, o el marido o el padre, porque ellas eran fácil de manipular. Afirmación totalmente falsa y retrograda.
Esas aseveraciones lo que denotaban es una simple conclusión: consideraban a las mujeres como inferiores a los hombres y seres de segundo orden, es decir, no consideraban a las mujeres como sujetas plenas de derechos, con capacidades necesarias para razonar y tomar decisiones respecto de su voto. Circunstancia que generó no solo la negativa a g***r y ejercer sus derechos humanos libremente, incluidos el derecho al voto, sino una profunda desigualdad, discriminación y violencia hacia las mujeres manifestada en todos los ámbitos y en particular el político, que lamentablemente persiste en la actualidad.
A setenta y un años del reconocimiento del derecho al voto de las mujeres en México, aún faltan acciones para lograr el efectivo goce y ejercicio de los derechos políticos de las mujeres, por ello es necesario cambiar la visión retrograda y errónea de algunos varones que aún persiste y que sigue obstaculizando la participación de las mujeres en la vida política del país, muestra de ello es que se sigue presentando múltiples prácticas de violencia política contra las mujeres por razones de género.
Ante esta realidad se debe promover entre la sociedad el reconocimiento de las mujeres como sujetas plenas de derecho, brindándoles las oportunidades y condiciones para que participen en igualdad de circunstancias que los hombres en los ámbitos político, económico, social, empresarial y cultural. Lo anterior para lograr alcanzar la igualdad sustantiva entre hombres y mujeres, así como erradicar la discriminación, desigualdad y violencia que lacera a las mujeres permanentemente.
Lo anterior porque las mujeres tienen y han tenido las capacidades, habilidades, aptitudes y actitudes necesarias para ser partícipes en cualquier ámbito de la vida pública y privada, por lo que han demostrado con trabajo, esfuerzo y resultados su valor como seres humanos, por lo que se les debe reconocer su contribución al desarrollo y progreso de México.