21/06/2026
En este Día del Padre quiero honrar la vida, la trayectoria y el legado de mi papá, Agustín Monroy Enríquez, un hombre que dedicó gran parte de su vida a formar, orientar y acompañar a personas, empresas e instituciones.
Fue abogado, consultor, empresario, maestro, conferencista y consejero. Su trabajo dejó huella en el ámbito empresarial, laboral, académico y humano. A través de Monroy Asesores, de sus cursos, libros, conferencias y múltiples espacios de participación empresarial y social, compartió conocimiento con generosidad, disciplina y una profunda vocación de servicio.
Mi papá entendía el trabajo no sólo como una responsabilidad, sino como una forma de trascender. Creía en la preparación, en la palabra bien dicha, en la ética, en el esfuerzo constante y en la importancia de ayudar a otros a crecer. Para muchas personas fue maestro, asesor y guía. Para mí, fue además ejemplo, raíz y camino.
Su partida en 2021 dejó un vacío enorme, pero también un legado que sigue vivo: en sus enseñanzas, en sus ideas, en las personas que formó y en los valores que sembró en nuestra familia.
Hoy lo recuerdo con gratitud, cariño y admiración. Porque hay vidas que no terminan cuando se apagan, sino que permanecen encendidas en todo aquello que ayudaron a construir.
Gracias, papá, por tu ejemplo, por tu historia y por todo lo que sigues inspirando.