26/11/2015
Tu pobreza la provoca: No saber apreciar el roce del viento, nunca identificar el calor que genera un rayo de sol en el cuerpo, No saber observar la noche que nos obsequian las estrellas, como la reina de las mareas, no saber desprender una leve sonrisa para agradecer a la vida, vida y sobre todas las cosas, pensar que la requisa solo se llama dinero.