07/10/2026
Las telarañas de plástico que se venden para Halloween atrapan y matan colibrís, murciélagos y tlacuaches cada octubre. Los centros de rescate de fauna retiran animales heridos y mu***os de estas decoraciones todos los años 🦇
Las fibras sintéticas se enredan en las patas de los colibrís, se enroscan en las alas de los murciélagos y atrapan a los tlacuaches jóvenes que se meten entre los arbustos decorados. Incluso cuando logran liberarse, las fibras dañan las plumas que las aves necesitan para volar y pueden cortar la circulación en patas y cuellos.
El momento es el peor posible. Octubre es cuando las mariposas monarca llegan a México después de viajar miles de kilómetros, cuando los murciélagos polinizadores están activos, y cuando los colibrís se alimentan de las últimas flores del otoño. Todos estos animales son aliados directos del jardín.
El material tampoco desaparece. El viento arranca las fibras y las esparce por los alrededores, donde permanecen durante décadas liberando microplásticos.
México tiene algo que ningún otro país tiene para esta temporada: una tradición de decoración espectacular hecha con materiales naturales y biodegradables. Cempasúchil fresco, papel picado, copal, veladoras, calaveritas de azúcar, flores de cresta de gallo, y arcos de carrizo cubiertos de flor. Todo se descompone, nada atrapa fauna, y se ve infinitamente mejor que cualquier telaraña de plástico.
Para quienes decoran el jardín en octubre, las flores, la luz y el papel son alternativas que no ponen en riesgo a la fauna local 🌿🕯️