26/09/2024
‼️ LIBERTAD para Jaime Enrique Navarrete Blandón
Es un preso político en Nicaragua, cuya historia refleja la represión sistemática del régimen de Daniel Ortega contra quienes participaron en las protestas de 2018. Navarrete, que fue arrestado por primera vez en junio de 2018 durante las manifestaciones antigubernamentales, fue acusado falsamente de haber matado a un paramilitar. Fue liberado en 2019 bajo la Ley de Amnistía, pero volvió a ser arrestado el 24 de julio de 2019, solo unos días después de su liberación, bajo nuevas acusaciones de posesión ilegal de armas y dr**as.
En su segunda detención, la Fiscalía alegó que Navarrete tenía en su posesión co***na y una pi***la, pero su defensa y varias organizaciones de derechos humanos han señalado que el proceso judicial estuvo plagado de irregularidades, incluyendo testimonios contradictorios por parte de los oficiales involucrados. A pesar de esto, fue condenado a 3 años y 6 meses de prisión en octubre de 2019
Navarrete cumplió su sentencia en enero de 2023, pero el régimen se ha negado a liberarlo, manteniéndolo recluido en la celda de máxima seguridad conocida como "La 300" en la prisión "La Modelo", en Tipitapa. Esta situación ha sido denunciada por su madre, quien ha expresado su angustia por las condiciones inhumanas en las que se encuentra su hijo. A lo largo de su encarcelamiento, Navarrete ha sido víctima de golpizas que le han causado fracturas en el tabique nasal y en las costillas, lo que le ha generado problemas respiratorios y dificultad para caminar, sin recibir la atención médica adecuada.
Además de las agresiones físicas, se le ha negado el derecho a recibir visitas familiares, lo que ha incrementado la preocupación sobre su bienestar. Desde julio de 2024, su madre hizo un llamado desesperado a las autoridades para su liberación, señalando que su hijo ya había cumplido su condena, pero que seguía siendo castigado por su activismo político.
¡Exigimos la liberación inmediata de Jaime y las más de 36 personas presas políticas de la dictadura sandinista!