19/08/2026
Un pago duplicado a un proveedor. Una nota de crédito que nunca se aplicó. Una comisión bancaria cobrada de más durante seis meses.
Nada de eso requiere mala intención. Solo requiere que el proceso sea manual, irregular y sin validaciones automatizadas.
En empresas medianas, estos casos suelen descubrirse por accidente. Meses después. Cuando ya es difícil recuperar lo perdido, y más difícil todavía explicar por qué nadie lo vio.
La conciliación no existe para atrapar a nadie. Existe para que el error salga a la superficie la misma semana en que ocurrió, y no un año más tarde.
Comente FUGA y le enviamos dónde se escapa el dinero sin que nadie lo note.