13/09/2012
Una buena idea suele aparecer por observación. No es imprescindible -aunque, sin duda, ayuda- que seamos sujetos excepcionalmente creativos para tener la idea que puede ser perfectamente válida para montar un negocio. De hecho, muchas veces simplemente hemos de observar a nuestro alrededor y relacionar los resultados de nuestra observación con nuestro perfil, así como valorar nuestro conocimiento y situación personal, y ya tendremos la idea de negocio adecuada.
No es necesario inventar la pólvora, ni innovar hasta el extremo. Conozco a muchas personas que me hablan de montar un negocio, de lanzarse a emprender y a trabajar por cuenta propia cuando tengan esa idea genial y única que les diferencie del resto del mundo. Lo malo es que eso hace que jamás emprendan, ya que esa idea pocas veces aparece. Para emprender hay que tomar riesgos y elegir la mejor idea en cada momento, no esperar una alineación de planetas y que todas las circunstancias estén de cara, cosa que, generalmente, rara vez ocurre.
Estos son algunos consejos, más o menos creativos, que pueden ayudarte a encontrar "tu" idea:
-No busques cientos de ideas: intenta acotar los campos en los que quieres trabajar.
-Desecha rápido las que no se sostengan: si tenemos varias ideas, es importante que la criba sea feroz e intentemos quedarnos, en un breve espacio de tiempo, con las que no sucumben a las pegas iniciales.
-Obvia segmentos que nos son desconocidos por mucho que estén de moda, que tengan muchas ayudas o que nos indiquen que tienen un enorme futuro: intenta no emprender en nichos para los que no tenemos un mínimo de formación adecuada.
-Estresa la idea, sométela a escenarios negativos y de tensión, intenta averiguar si se sostiene en esos momentos.
-Valida la idea de negocio con la familia, con los amigos y con las personas de alrededor: compártela con otros emprendedores y, en ningún caso, intentes ocultarla, como si trataras de protegerla de miradas indiscretas. Las ideas se enriquecen paseándolas. Si crees que te la podrían copiar, con lo que perderías tu oportunidad, piensa que eso ocurrirá de todos modos cuando lances tu empresa.
-Evoluciona tu idea: la idea inicial de negocio no es tu pareja de por vida. Tendrás que ir adaptándote a las circunstancias y haciéndola evolucionar. No debe haber una fidelidad a los inicios si las circunstancias recomiendan lo contrario.
-Hazte preguntas: las personas observadoras que se hacen constantemente preguntas y están atentas a lo que sucede alrededor generan las mejores ideas.
-Márcate tiempos: si quieres emprender o montar un negocio no puedes pretender que todo esté atado. Debes marcarte plazos sobre los que trabajar o, de lo contrario, puedes permanecer durante meses en un ejercicio intelectual de desarrollo de la idea que jamás se pondrá en marcha.