01/10/2020
BENEFICIOS QUE APORTAN A NUESTROS CULTIVOS
Una vez que se produce la instalación de una micorriza en las raíces de un cultivo, se produce una ampliación de la superficie de captación de nutrientes. Como consecuencia, se aumenta la eficiencia en la absorción de nutrientes esenciales, como por ejemplo, nitrógeno, magnesio o zinc entre otros. Asimismo, también se reduce la posibilidad de que otros hongos patógenos puedan colonizar y afectar a la planta.
Principales beneficios aportados son los siguientes:
• Facilitar la absorción de agua y nutrientes ya que la planta es capaz de explorar más volumen de suelo del que alcanza con sus raíces.
• Protección física frente a hongos patógenos y nematodos por su efecto antagónico, ya que una raíz colonizada por hongos micórricos es muy difícil que lo sea a su vez por hongos patógenos.
• Limitación en la absorción de metales pesados (cadmio, que se encuentra en grandes cantidades en fertilizantes fosfatados).
• Mayor desarrollo radicular y capacidad exploratoria de la raíz.
• Mejoras en la estructura del suelo ya que se forman agregados en el suelo por la unión de las hifas y los filamentos del hongo.
• Aumento de la capacidad de retención de humedad.
• Inducen relaciones hormonales que producen que las raíces alimentadoras permanezcan fisiológicamente activas por periodos mayores que las raíces no micorrizadas.
Es importante hacer referencia al importante papel que desempeñan las micorrizas en cuanto a mejorar la absorción de los nutrientes, sobre todo en el caso del fósforo. Esto se debe a que, en la mayoría de los suelos, sean ácidos o alcalinos, el fósforo casi siempre se encuentra limitado en su absorción o poco soluble y son las micorrizas las que pueden aportarnos una clara ventaja productiva ya que nos ayudan a facilitar la disposición del fósforo a las plantas. De esta manera, los hongos son los encargados de facilitar el fósforo en formas asimilables a la planta y ésta le devuelve exudados ricos en azúcares. Otro de los beneficios aportados por las micorrizas es que contribuyen a reducir los efectos del estrés biótico (causado por organismos vivos) y el estrés abiótico (causado por exceso o escasez de agua, inclemencias climáticas, etc).
En cuanto a su papel reductor del estrés hídrico, podemos decir que las micorrizas pueden tener un efecto positivo ya que facilitan el transporte de este elemento al interior de la raíz, como bien se ha observado en plantas que tienen simbiosis con este tipo de hongos. Esto se debe a que, como consecuencia de esta unión simbiótica, aumenta la superficie de alcance de las raíces y aumenta la funcionalidad de éstas teniendo una mejor capacidad para explorar el suelo y absorber humedad.
No debemos olvidar los beneficios que nos aportan ante los problemas medioambientales y ecológicos debido a que las plantas micorrizadas, ya sean de interés agrícola o forestal, son más resistentes a condiciones ambientales adversas tales como la falta de agua y de nutrientes esenciales, la salinidad, los cambios de temperatura, la acidificación del suelo derivada de la presencia de azufre, magnesio y aluminio, o el ataque de otros microorganismos fitopatógenos o plagas, además de estimular un mayor crecimiento (biomasa) y una mejor adecuación. Por estos motivos, se han vuelto imprescindibles para las prácticas agrosilvopastoriles sostenibles y en los programas de restauración ambiental.