19/05/2025
Cuando Gandhi estudiaba Derecho en Londres, tenía un profesor que no lo soportaba. Se apellidaba Peters, y cada vez que podía, lo humillaba.
Pero Gandhi, tranquilo como siempre, nunca se dejaba.
Un día, Gandhi entró al comedor con su bandeja y se sentó junto al profesor.
Y Peters, con tono burlón, le dijo:
—Gandhi, los cerdos y los pájaros no se sientan a comer juntos.
Gandhi lo miró y respondió con calma:
—No se preocupe, profesor. Yo me voy volando.
Y se cambió de mesa.
Peters, furioso por la respuesta, decidió vengarse en el siguiente examen. Pero Gandhi respondió cada pregunta con inteligencia y claridad.
Entonces, el profesor trató de atraparlo con una pregunta trampa:
—A ver, Gandhi. Vas caminando por la calle y encuentras dos bolsas: una con dinero y otra con sabiduría… ¿cuál te llevas?
Gandhi le respondió sin pensarlo:
—El dinero, profesor.
El profesor, con una sonrisa de superioridad, le dijo:
—Yo en tu lugar habría elegido la sabiduría.
Y Gandhi, sereno, le contestó:
—Cada quien toma lo que le falta, profesor.
Eso fue demasiado para Peters. Lleno de rabia, tomó la hoja del examen, escribió “IDI0TA” y se la devolvió.
Gandhi la miró en silencio, se sentó… y luego de unos minutos se levantó y le dijo:
—Profesor, me puso su firma… pero se le olvidó la calificación.
Moraleja:
Las ofensas solo te hieren si tú lo permites.
Si no las tomas… simplemente regresan a quien las lanzó.
-Susana Rangel 🪞☕️✍️💬