06/09/2024
SOROCHE EN EL LIDERZGO
Pr. Gildo
Texto Bíblico: 1Sam. 12 -7-10.
Pastoreo en sobre los 3,000 msnm. Si Ud., permanece demasiado tiempo en las alturas, los oídos se embotan, las voces se perciben distantes, la vista se enturbia y no es fácil mirar a la gente de abajo cuando se está arriba, cuando se está muy lejos de ella, parecen demasiados pequeños, diminutas figuras con rostros irreconocibles. Era la primavera en Israel, el aire es fresco y dulce, las noches cálidas y románticas, David tiene poder, gente a sus órdenes y la ola de su éxito llega a su pico más alto, dos décadas en el trono, le han servido para ganarse a la gente y ser reconocido como guerrero, compositor, músico, estadista y rey. Se para, en el balcón del palacio y sus ojos gatos se posan en una mujer bañándose y mira algo que le gusta. Manda a un cortesano a averiguar por ella y el sirviente le informa su nombre, su estado civil y el nombre de su marido. ¿Por qué le dio su estado civil y el nombre de su marido? Seguramente para advertirlo que era propiedad privada de uno de sus leales soldados: Urías Heteo. Pero David no escuchó la indirecta de su sirviente menos la voz de su conciencia y “ordenó que le lleven a su presencia y cuando Betsabé llegó al palacio, él se acostó con ella… (v. 4)
No me gusta este líder enviador, envía a Joab a la guerra como líder en vez de ir él, envía a un cortesano a averiguar sobre esa esbelta mujer que se bañaba, luego envía una carta a Joab para que envíe de regreso a Urías, luego envía otra carta con Urías a Joab…. Prefiero a David, poeta, salmista, matagigantes, al que cuida ovejas, al que tiene el corazón de oro… ¿Qué ha pasado con David?, es el mal de la altura, el soroche del ministerio, el poder lo ha mareado, se olvida de donde salió y ahora con tanto poder, no pisa tierra, se cree el todopoderoso. Estar arriba le ha mareado, y le ha confundido los sentidos, pues no escucha a su sirviente, menos la voz de su conciencia, menos a su Pastor Jehová. El permanecer en el puesto alto le ha subido los humos, le embotado los oídos y lo ha cegado. ¿No le ha pasado algo así alguna vez? ¿Tiene algo “ganado” y se prende flores y da rienda suelta a su ego ministerial? Si no le pasado ¿Ha visto un líder que se parece a este David, que cuando están en el poder, colocan su gente en puestos claves, y humillan y hasta miran con desprecio a aquellos que les “incomoda” y les dice que algo está mal? Yo conozco a varios. Me referiré sólo a dos: uno de ellos era gran líder eclesial, cuando fue promovido al liderazgo nacional comenzó a crecer su ego, creció su arrogancia y su incontrolable amor al dinero, este me indispuso ministerialmente y terminó de lo peor y disciplinado; otro, mientras trabajaba en los programas sociales un líder político alcalde, se infló demasiado y miraba con desprecio a los que no se alineaban a sus corruptas acciones y terminó en descrédito. Esta clase de líderes no escuchan al que esta “abajo” no pisan tierra. ¿Vio David a Betsabé? No. ¿Vio a un ser humano esposa del Señor Urías? No. ¿Vio a la a creación de Dios? No. Vio sus curvas, vio a la codiciada mujer. Y se fregó. ¿Qué ve un líder que subestima a los que están abajo y le son incómodos? Algunos quieren deshacerse a toda costa, no ve a alguien que Dios envía para hacerle ver sus faltas, no ve a una persona con familia, que discrepa porque tiene derecho a no estar de acuerdo, aunque ello no implica que no haya que apoyarlo, no ve a una persona que Dios llamó y que vive del ministerio como él o ella, no ve el lado humano, no ve que la emoción y la mucha testosterona le pueden pasar la factura.
Eso me ha pasado, mi “rey David” con poder, está en el ocaso, me expectoró del ministerio, quiso entornillarse en el centro distrital, desfalcó las arcas eclesiales y terminó siendo expectorado, humillado y disciplinado. Esta clase de líderes, matan a los (as) “Urías” leales y se ensucian. Dios no quiere Davies así, menos Betsabés victimizadas, Dios odia la arrogancia y la coacción, David coaccionó a Urías a ir a toda costa a su casa y dormir con su mujer para tapar su pecado y se fue de cara. Si estás arriba, cuídate del soroche. Y si esto es tu realidad, a este versículo debes darle mucha importancia: Prov. 16:18. “Al orgullo, le sigue la destrucción; a la altanería, el fracaso.
Abrace la humildad. No cometamos el error de David. Como selvático esto es mi reflexión: “Es mucho mejor descender la montaña que caerse de la montaña”. Recuerda que los muros de Berlín se derrumbaron, el orgulloso Nabucodonosor fue humillado y tu liderazgo pasajero, tarde o temprano también se derrumbará, así que, sirva con amor y no seas arrogante, cuídate del soroche. Te deseo buen día.