05/07/2013
La práctica de actividades artísticas en personas de la tercera edad tiene múltiples beneficios en su salud. De este modo, Alba Ribas, psicóloga de la residencia Lepant Residencial destaca que este tipo de actividad, como puede ser, la pintura, afecta de forma positiva en la salud y calidad de vida de los residentes. Les ayuda a trabajar las capacidades de concentración, paciencia, perseverancia, disciplina y creatividad.
Precisión y relajación
Son múltiples los beneficios que aporta la pintura entre las personas de la tercera edad. Un residente de Lepant Residencial cuenta que pintar le ayuda a calmar su temperamento nervioso. Le ayuda a disminuir los temblores y a trabajar la precisión manual. A nivel emocional, cada vez que dibuja está más contento. “Si no pudiera dibujar, aprendería a hacerlo, no concibo la vida sin la pintura”, comenta el señor Molinero, residente de Lepant Residencial. El centro, además, celebra exposiciones puntuales de los residentes más atrevidos, de esta manera se potencia y reconoce el esfuerzo de las personas mayores.
Beneficios en el cerebro
Nuestro cerebro interviene activamente en la actividad de pintar. El hemisferio izquierdo de nuestro cerebro, responsable de las tareas lógicas, está presente, así como el hemisferio derecho, responsable de la creatividad y la imaginación. Por tanto, cuando pintamos, estamos trabajando con el cerebro, y desarrollamos su capacidad.