28/02/2026
El pasado 26 de febrero no fue un día cualquiera para nuestra gastronomía local. En el Salón San Sebastián de la Municipalidad de Huánuco, fuimos testigos de un hito: la entrega de la primera 𝐄𝐬𝐩𝐞𝐜𝐢𝐚𝐥𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐓𝐫𝐚𝐝𝐢𝐜𝐢𝐨𝐧𝐚𝐥 𝐆𝐚𝐫𝐚𝐧𝐭𝐢𝐳𝐚𝐝𝐚 (𝐄𝐓𝐆) para el 𝐏𝐫𝐞𝐬𝐭𝐢𝐧̃𝐨 𝐇𝐮𝐚𝐧𝐮𝐪𝐮𝐞𝐧̃𝐨. Gracias al esfuerzo de Indecopi y de múltiples actores que rescataron la información técnica de su elaboración, hoy nuestro dulce emblemático tiene un escudo legal y cultural que lo protege.
Sin embargo, este certificado es mucho más que un papel colgado en una pared; es un llamado de atención —y de acción— para todos nosotros, especialmente para las nuevas generaciones de cocineros.
¿𝐏𝐨𝐫 𝐪𝐮𝐞́ 𝐝𝐞𝐛𝐞𝐦𝐨𝐬 𝐬𝐞𝐫 𝐥𝐨𝐬 "𝐆𝐮𝐚𝐫𝐝𝐢𝐚𝐧𝐞𝐬 𝐝𝐞𝐥 𝐏𝐫𝐞𝐬𝐭𝐢𝐧̃𝐨"?
Vivimos en una era donde la innovación vuela. Como cocineros, profesores, estudiantes siempre buscamos deconstruir, fusionar y sorprender. Pero la verdadera maestría, esa que promovemos, radica en entender que 𝐧𝐨 𝐬𝐞 𝐩𝐮𝐞𝐝𝐞 𝐢𝐧𝐧𝐨𝐯𝐚𝐫 𝐥𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐧𝐨 𝐬𝐞 𝐜𝐨𝐧𝐨𝐜𝐞 𝐚 𝐟𝐨𝐧𝐝𝐨.
El objetivo de la ETG es claro: salvaguardar la receta tradicional. Queremos que, dentro de 50 o 100 años, un joven huanuqueño o extranjero, pueda probar un prestiño y sentir exactamente el mismo sabor, textura y forma que hoy nos llena de orgullo. Si permitimos que la receta se "modernice" sin control, terminaremos perdiendo nuestra identidad.
𝐄𝐥 𝐜𝐨𝐦𝐩𝐫𝐨𝐦𝐢𝐬𝐨 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐧𝐮𝐞𝐯𝐚 𝐠𝐞𝐧𝐞𝐫𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧
Ser guardianes de esta especialidad significa:
𝐑𝐞𝐬𝐩𝐞𝐭𝐚𝐫 𝐥𝐚 𝐭𝐞́𝐜𝐧𝐢𝐜𝐚: Aprender y enseñar el proceso original garantizado por la ETG.
𝐕𝐚𝐥𝐨𝐫𝐚𝐫 𝐥𝐚 𝐡𝐢𝐬𝐭𝐨𝐫𝐢𝐚: Entender que cada prestiño cuenta el relato de nuestra tierra.
Hacemos un llamado a colegas y estudiantes de cocina: abracemos este logro. La ETG nos da la herramienta técnica; a nosotros nos toca ponerle el corazón y la disciplina para que el Prestiño siga siendo el rey de nuestra repostería tradicional, garantizando siempre su forma y sabor original.