11/08/2025
No lo vemos… pero lo sentimos.
¿Sabes a qué me refiero?
El cómo se detecta un soborno es una pregunta que me hacen seguido. Y la verdad, no siempre hay una respuesta clara. El soborno casi nunca es visible. Pero sí deja rastros.
Les comparto una experiencia reciente.
Me presenté a una convocatoria pública. Mi empresa cumplía todos los requisitos, tenía la experiencia y estaba en regla. Como yo, varios otros postores participaron. Todo iba bien.
Hasta que la entidad lanzó un segundo proceso.
¿La razón? Supuestamente habían cambiado los requisitos del TDR. Pensé que era un nuevo servicio, pero no: el servicio era exactamente el mismo.
¿Entonces qué había cambiado? Los requisitos para los postores.
Es decir: se reinició todo el proceso solo para cambiar quiénes podían participar.
Esto genera una sospecha razonable. Porque si ya habían lanzado el concurso, y los postores cumplieron y presentaron sus propuestas, lo correcto era evaluar y publicar resultados.
Si algún postor no cumplía al 100%, podía enmendar. Si no lo lograba, se pasaba al segundo. Y así. Eso es transparencia.
Lo otro… deja una sombra. Y la sombra es peligrosa.
No sé si hubo un soborno. Pero sí sé que algo estuvo mal.
Y si algo huele raro, se debe decir.
¿Te ha pasado algo similar en tu sector?