14/01/2020
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Hoy el mensaje es de nuestro querido Miguel Angel Ñañez Aiscorbe Coach Ontológico
LA DIFERENCIA ENTRE HECHOS, INTERPRETACIONES Y JUICIOS
Los seres humanos vivimos poniéndole etiquetas, calificaciones y juicios a casi todas las cosas. Lo hacemos en forma automática con nosotros mismos y con los demás.
Aquí aparece una distinción fundamental, que es la diferencia entre los hechos, las interpretaciones y los juicios. Tienen que ver con los sesgos cognitivos.
Un hecho es cualquier evento que se pueda comprobar percibiéndolo a través de los sentidos. Podemos verificarlo, es objetivo; no depende de la persona/sujeto que lo observa.
En las interpretaciones, aquí aparece cierta distorsión, ya que es ese sujeto el que filtra un hecho de cualquier tipo, lo traduce a sus códigos de experiencia de vida (cómo creció, sus aprendizajes, cómo relaciona esto que sucede con hechos del pasado, etcétera), y de ahí hace una interpretación. Ésta no es el hecho puro y neutral, sino que ya está aderezado de sus propias consideraciones, valores, creencias. Y opiniones: es justo en este punto donde aparecen los juicios.
Un juicio es una interpretación valorativa acerca de algo, en el que la persona hace un dictamen de acuerdo con su propia visión. Es decir que asume una postura de calificar o descalificar. Como los juicios son como las narices y todos tenemos veredictos distintos, es una función del procesamiento de la información que distorsiona la realidad ya que se basa en configuraciones propias de la persona: no es el “hecho en sí”, sino lo que la persona “piensa que es ese hecho” de acuerdo con su propia óptica.
Saludos,
Miguel Ñañez
Coach Ontológico