08/11/2017
LOS RECHAZADOS
Hace tiempo me escribió un joven diciéndome que "una de las mejores formas de apalancarse es compartiendo con otros lo que sabes."
Su mensaje agregaba: "Durante años he trabajo importando mercadería desde China pero la empresa para la que trabajo me ha botado y la verdad necesito recursos. Llevo un mes buscando trabajo y nada. Mi esposa está embarazada, sé que no he ahorrado, pero debo hacer algo. Debo generar recursos."
El muchacho me consultaba si podía impartir un curso de cómo importar mercadería. Aseguraba que él sabía todo al revés y al derecho. Había hecho rico a su jefe, y ahora se enfrentaba a la imperiosa necesidad de hacer algo para sí mismo. ¿Su idea? Enseñarle a cualquier persona a importar desde el gigante asiático.
Estuvimos en contacto las primeras veces. Y así, cono ese ánimo inicial, sin más tiempo que perder, se lanzó al ruedo. Creo su página y empezó a trabajar sus mensajes. Facebook live se volvió una de sus herramientas más poderosas. Y ahí estaba el muchacho, con entusiasmo, con toda la actitud, con todo el hambre. Me enviaba mensajes diciéndome: "hola mundo de millonarios, ayer hice mi primera transmisión, gracias por tus consejos, me gustaría que le des una chequeada y me des tu opinión. Soy Carlos, tu seguidor, gracias."
Esos mensaje yo lo dejaba en visto. Por razones de tiempo nunca respondía, ni miraba su enlace. A los días nuevamente un nuevo mensaje:
"hola mundo de millonarios, otra vez soy yo. Hice mi segunda transmisión. Me siento más seguro. Por favor, cuando puedas, dale una mirada. Soy Carlos, tu seguidor, gracias."
Nuevamente, lo dejaba en visto. Y así, semana tras semana, ese muchacho seguía enviándome mensajes pidiéndome que vea sus transmisiones. Pasaron exactamente ocho meses y llega un nuevo mensaje:
"Hola mundo de millonarios, aquí estoy con unos alumnos en Panamá, hemos venido para participar en una rueda de negocios. Es mi primer viaje como empresario. Todo pinta excelente. Siento que estoy condenado al éxito. Te seguiré manteniendo al tanto. Soy Carlos, tu seguidor, gracias."
Entonces entro en la curiosidad de saber qué clase de persona es la que sigue enviando mensajes a pesar de que ya nadie los lee. ¿qué clase de persona sigue enviando mensajes con el mismo entusiasmo pese a que ya antes lo han dejado en visto?
Abro el enlace de su primera transmisión. Han pasado meses, casi un año. Veo a un muchacho temeroso pero decidido, transmitiendo desde una cámara con baja resolución, desde una sala con poca iluminación. Es un muchacho que habla mal. Se nota que sabe lo que dice, pero no lo dice bien. Entonces leo los diez comentarios de su primera transmisión:
"Aprende a hablar"
"No te entiendo nada, pareces vendedor de un mercado"
"amigo toma unas clases de oratoria"
"creo que debes practicar antes de salir a hablar"
"siento pena por ti"
"vístete mejor, no pareces empresario"
Solo un comentario decía:
"fuerza amigo, sigue adelante."
Entonces voy a la segunda transmisión, a la tercera y a la cuarta. Y en todas las primeras cinco transmisiones tenemos a un joven valiente al que el rechazo le ha sido frontal. Pero en cada vídeo se notaba que el muchacho seguía mejorando. Se le notaba más seguro, la prestancia había mejorado. Su problema era la oratoria. Pero aún así, se notaba sus esfuerzos por mejorar. Habían dos tipos de comentarios. La mayoría eran comentarios de rechazo. Todos del tipo:
"amigo aprende a hablar"
"das vergüenza"
"que feo que eres"
Por ahí uno que otro diciendo: "sigue adelante, no te rindas."
Habían dos tipos de comentaristas: los que criticaban y los que sentían pena. Pero nadie, NADIE, preguntaba por su producto o por su servicio. Nadie le decía: "hola, me das información del curso, por favor."
Saben, lo bueno de este muchacho es que nunca se rindió. Nunca agachó la cabeza. Aceptaba que tenía problemas de comunicación, pero estaba dispuesto a superarlos. Cambió de estrategia, y COMO SEA, sacó adelante su primer curso de CÓMO IMPORTAR DE CHINA.
Señores, esa es la clase de gente que necesita el mundo.
Gente con mentalidad de acero,
gente que tenga cojones,
gente que, digan lo que digan, vaya para adelante.
De verdad que las transmisiones de ese muchacho daban pena, pero él las hacía con entusiasmo. No se rindió. No dijo: "Esto no es lo mio." Su mentalidad era: "voy a mejorar", "puedo hacerlo mejor", "quiero ayudar a los demás", "yo soy capaz, yo puedo."
Señores, si ustedes se visten mal, ustedes pueden vestirse mejor.
Si ustedes hablan mal, ustedes pueden aprender a hablar.
Si ustedes sienten miedo, ustedes pueden manejar el miedo.
Si ustedes no se desenvuelven bien ante una cámara, pueden practicar hasta hacerlo mejor.
Lo principal es CREER. Hay una notable conexión entre SER Y HACER. Sin acción no hay SER. Para SER puntual tienes que acordar una cita. Para SER buen orador, tienes que HABLAR ante un auditorio, para SER empresario, tienes que HACER empresa.
No es tiempo de teorías, sino de acción. Dice un dicho: "la carga se acomoda en el camino." Otra frase dice: "da el primer paso, luego darás el segundo."
Saben por qué nuestro joven amigo ha logrado sacar adelante su negocio? POR VALIENTE Y POR PERSISTENTE. Hay que ser valiente para no dejarse doblegar por la critica. Hay que ser persistente para no rendirse a la semana. Son dos cosas: O le haces caso a las burlas, o le haces caso a tus sueños.
El éxito, como siempre, es una elección.