24/09/2018
El Que se Queja no se Va
Ingresé a trabajar en una empresa y al poco tiempo empecé a escuchar reclamos. Luego de ocho meses a instancias de uno de los compañeros de trabajo fui almorzar con un grupo de ellos. Y ni siquiera el mozo se había acercado cuando todos empezaron a dar sus versiones de reclamos, yo los escuchaba y solamente sonreía.
De pronto quien, pretendía ser el líder, se dirigió a mí y me dijo, tú nunca te quejas, ¿tienes alma de esclavo?, y se río, era de aquellos tipos, que confunden el liderazgo con la prepotencia. Y continuando con autoritarismo, grito al mozo y le dijo; tráele agua para el esclavito.
Entonces por un momento los demás se quedaron callados, fue cuando dije “no sé quién es el esclavo, quien pasa los días reclamando, o quien ya no trabaja en la empresa”. Entonces el compañero quien me invitó me interrogó, ¿Ya renunciaste?
“Claro, hoy es muy último día, yo no gasto mis fuerzas en reclamar, por algo que no va a cambiar, por eso he planificado mi despedido, que es hoy”.
Entonces el prepotente, levantó su vaso y –sin percatarse del insulto- dijo “brindo por el ex esclavito; porque de seguro será a otro sitio a seguir siendo esclavo”; a lo cual le respondí: “brindo por la ignorancia; que ni siquiera se da cuenta del insulto, incluso cuando está al frente”.
23 años pasaron, cuando de pronto una persona me intercepta en una calle y me dice: Richard Diaz; soy……; trabajamos juntos. Así me recuerdas, si claro me invitantes a almorzar en mi despedida. He leído tus libros, que gusto me da por triunfos. Gracias.
Y como es obvio hablamos del Prepotente. Y cómo está él. Bueno continúa trabajando en el mismo lugar, discutiendo, todos los días, y esperando ser gerente algún día.
Hay quienes reclaman, no para crecer; sino porque simplemente les agrada reclamar, y confunden el bienestar, con el derecho a reclamar.