El coaching es un conjunto integrado de acciones orientadas a mejorar el desempeño de una persona, de manera que alcance su potencial. Con la ayuda de un Coach, la persona que recibe el coaching (el coachee) aumenta su consciencia de sus modos tradicionales de aprender, percibir e interpretar. El Coach acompaña al coachee a interrumpir sus patrones de conducta habituales, para desarrollar una mira
da distinta de si mismos, hacia su propio estilo de vida y al impacto que el mismo tiene en los demás y su entorno. Contribuye a aumentar el bienestar y la efectividad, mediante el desarrollo de nuevas maneras de ser, pensar y relacionarse. El proceso del coaching suele contar con los siguientes pasos:
Observar: La observación será fundamental para que el coachee llegue a soluciones. A través del posicionamiento en nuevos puntos de vista, y la observación de los paradigmas, creencias y conductas que se practican, el coachee podrá elegir entre nuevas alternativas que le apoyen a construir los resultados que busca. Generación de Quiebres: La observación permite al coachee declarar quiebres en su vida, lo que lleva a que este vea nuevas posibilidades que lo apoyaran a tomar decisiones para obtener un resultado diferente, las consecuencias de estas decisiones vendrán acompañadas de herramientas específicas para elegir con mayor efectividad y elegir conscientemente. Determinación de objetivos: Es esencial para todo proceso de Coaching, el contar con objetivos claramente definidos. Este será el paso hacia la obtención de los mismos y servirá de guía para la toma de decisiones y acciones. Actuar: Una vez reunida toda la información, hay que actuar de una forma sostenida en el tiempo. El coach acompañará de cerca este proceso superando las dificultades que suelen aparecer durante la puesta en práctica.