12/12/2024
INDUSTRIALIZACIÓN III
Otro factor complementario está en el enfoque dado a los Tratados de libre comercio (TLC) sin una consideración explicita del respeto y apoyo al desarrollo industrial del país suscribiente. Lo caricaturesco se reducirá lógicamente a que: “tú me vendes naranjas y yo te vendo mermelada”, sin tocar integralmente la economía como tal.
La materia gris, como materia prima fundamental desde las primeras industrias humanas como las de la sal, el aceite, el pan, los vidrios, papel y los metales, etc., la estamos sub utilizando, cuando no creamos una cultura tecnológica, ni instituciones que la promuevan. También el Perú tuvo una Escuela de Tecnología creada en la UNI en la década de 1960, con el aporte de la UNESCO, siendo rector don Mario Samamé. Lamentablemente las taras aristocráticas (6) y la pobre visión de lo que es la división del trabajo industrial la destruyeron en veinte años. También existió un Instituto Aerotecnológico Pedro Paulet Mostajo, privado, fundado por el aviador peruano Alejandro Stendbergh, a inicios de la década de 1950. Ahora todo el mundo habla de tecnología sin saber que es, haciendo eco al simple consumismo y habiéndose abandonado en la práctica las posibilidades de formar tecnólogos (7).
He aquí la necesidad del aporte en INVESTIGACION TECNOLOGICA de las universidades peruanas y de los institutos tecnológicos calificados, visión que tuvo Mario Samamé como pocos (8); todo lo contrario fue cuando en la década de 1990 las universidades fueron destinadas a captar recursos propios emprendiendo negocios insólitos, cosa que fue caricaturizada por un antiguo docente sanmarquino, quien menciono que solo faltaba que la universidad se ponga a vender anticuchos. La investigación se redujo al mínimo y las remuneraciones de los docentes también. Si no procesamos este insumo natural, que nos diferencia de las otras especies vivas, no tendremos desarrollo industrial.
PERSPECTIVAS: Esta visto que para una industrialización sostenida no comenzaríamos del cero absoluto, pero la época actual nos exige mejores condiciones ambientalistas y de productividad. Además, para que las TIC sean el sector de vanguardia es necesaria una industria que las requiera y les dé sentido. Por ejemplo, en nuestro país, del uso de las TIC en automatización se conoce muchísimo menos que en sus aplicaciones para lo administrativo o el entretenimiento.
Complementariamente a los cuatro ejes de la anunciada política de estado, mencionados en el artículo citado, debemos tener las siguientes consideraciones coadyuvantes a una industrialización progresiva y progresista.
Las industrias básicas no solo deben apuntar a una formalización fiscal, sino a alcanzar una calidad que no perjudique al usuario ni al ambiente, como fue, por ejemplo, el caso del calzado informal de los años 1990 que produjo una generación de jóvenes con pie plano y otros daños estructurales en su motricidad. Esto último, entre otras cosas, impide e impedirá físicamente el tener una promoción masiva de atletas competitivos por muchos años (Recomendable es leer el reporte de la comisión que se presento en el ECI 2004)
En la confección textil también debemos separar la paja del trigo, pues las alergias y las limitaciones en el rendimiento deportivo y laboral dependen en gran medida de la calidad del tejido de las prendas en uso (por ejemplo en la disipación de la transpiración corporal durante una competencia prolongada o durante una jornada de trabajo de ocho horas).
La metalmecánica en toda su amplia gama se sustenta en la extracción y la transformación del insumo, es decir, la minería y la metalurgia. Si estas etapas preliminares están en condiciones primitivas y precarias, contaminando al ambiente de nuestro país (agua, tierra y atmosfera) mas producen daños agregados que valor agregado y por lo tanto las industrias de la transformación no mejoran.
Si vamos a implementar, dentro de la metalmecánica, nuevas plantas de ensamblaje automotriz, los ingenieros y técnicos peruanos de esas especialidades deben empezar a reestudiar los aportes del tecnólogo Tesla y sus sucesores durante cien años, porque el motor de explosión estará en franca decadencia al agotarse los recursos de combustibles fósiles; la era final de estos recursos está causando cada vez más daños, tanto en guerras (Golfo, Irak, Afganistán, etc.), como en derrames cada vez más frecuentes y tóxicos, tal como el ocurrido en las orillas del golfo de México y similares. Los denominados biocombustibles no tienen un futuro sostenible, porque significan sacrificar la alimentación por la producción de combustible y arruinar grandes áreas agrícolas condenándolas al monocultivo.
Apuntemos a una industria automotriz investigando mas fuentes de energía renovables, fotovoltaica, hidrólisis, etc., complementarias con la investigación y desarrollo de motores eléctricos. No sería correcto implantar cualquier cosa y decir ya tenemos industria (Aquí es necesario el estudio y progreso en las normas ISO).
Otro rubro importantísimo en el que nuestro país debe poner empeño y emprendimiento, en todas sus regiones, es en la industria del reciclaje: Tema multidisciplinario, en los estudios e investigación universitaria de las tecnologías de reducir, reutilizar y reciclar el papel y sus variantes, los plásticos, los metales y los vidrios. Tenemos por lo menos cuatro grupos de materiales para desarrollar industrias sostenibles a nivel nacional.