16/11/2018
La UNESCO nació hace precisamente 70 años, el 16 de noviembre de 1945, día internacional de la tolerancia, de la idea de que las guerras pueden evitarse si los pueblos aprenden a conocerse mejor y entienden que en la fecunda diversidad de sus culturas, lo que los une es más fuerte que lo que los divide. Esos principios fueron reafirmados 20 años atrás, en la Declaración de Principios sobre la Tolerancia, que la UNESCO aprobó en 1995.
La tolerancia es una idea nueva que necesitamos más que nunca. Nos lleva a respetar la diversidad de las culturas, las maneras de vivir y de expresar nuestra condición de seres humanos.
La diversidad es una realidad: nos llama a forjar políticas y comportamientos adaptados, cuyo eje es la tolerancia. El mundo actual nos presenta justamente considerables oportunidades de comprendernos mejor, compartir nuestras historias, construir un espacio público a escala planetaria, para enriquecer nuestra mirada e intercambiar las perspectivas. Nos invita a fortalecer la solidaridad intelectual y moral entre los pueblos, mediante la cooperación educativa, el diálogo de las culturas, el aprovechamiento compartido de saber y la libre circulación de la información. La tolerancia es un medio para construir la paz y también un acelerador de la innovación y la creación que nos abre a otras maneras de ver el mundo.