18/08/2025
El éxito de una estrategia de seguridad está en la prevención y no en la reacción. Y la prevención inevitablemente conduce a la planeación, concepto que denota la capacidad para operar en escenarios futuros tanto en condiciones favorables como desfavorables. Solo quienes identifican la totalidad de los riesgos a los que está expuesta una instalación pueden asegurar su protección, así lo señalan distintos expertos. Esta es una de las razones por las que antes de ofrecer una propuesta de seguridad o vigilancia se realizan estudios rigurosos, que incluyen entrevistas, análisis de riesgos y registros fotográficos.
Decía Sun Tzu, en su obra maestra el Arte de la Guerra, que “El general que gana la batalla hace mil cálculos en su templo antes de luchar. El general que pierde hace solo unos cuantos cálculos de antemano”.
Ninguna estrategia de seguridad se parece a otra, porque los campos de aplicación son distintos, pero coinciden en la utilización de cinco principios guía. Conócelos.
1. Analizar el entorno. Este es el primer paso para asegurar la protección de la estructura. Tienes que ser un buen observador y ponerte en la posición de quien cometería un delito. Analiza las vías de acceso, a las personas que transitan por el sector y, sobre todo, investiga qué actividades se realizan en las instalaciones de alrededor, como casas y negocios. ¡Ve más allá de lo que es evidente para todos! Asimismo, analiza la importancia del sector y los riesgos asociados al mismo para que puedas hacer una caracterización detallada de posibles actos delincuenciales.
2. Conocer qué se cuida. Esto puede parecer obvio, pero ten en cuenta que dentro de una instalación existen más activos, como vehículos, computadores o máquinas. Trata de clasificar áreas y recursos de acuerdo con su importancia económica y riesgo.
3. Incorporar medios tecnológicos. ¿Imaginas a un guarda de seguridad cubriendo permanentemente todas las áreas de la empresa? En realidad, no sería viable. Por esta razón los medios tecnológicos, como las cámaras de vigilancia, los sensores de movimiento o los sistemas de reconocimiento facial son de gran utilidad. Un solo hombre puede monitorear desde un centro de control de televigilancia más de 4.000 metros cuadrados solo con observar un grupo de imágenes en tiempo real.
4. Disuadir. Esta debe ser una actitud permanente en quienes protegen activos físicos, de ahí que la forma como luzca el guarda de seguridad sea significativa. Las buenas empresas de seguridad proveen distinguidos uniformes a su personal de seguridad para proyectar preparación, profesionalismo y capacidad de reacción (no es solo una cuestión estética).
5. Restringir el uso de la información crítica y concentrarla en un solo lugar. No permitas que, por ejemplo, los registros de las cámaras de vigilancia estén al alcance de todos; la protección de las instalaciones comienza desde adentro.
Fuente: Seguridad superior.