04/09/2026
🇵🇪 RECORRIENDO EL PERÚ, ENTENDIENDO SU POLÍTICA
Voy recorriendo los Andes, las grandes quebradas, los valles y las alturas del Perú. Más de 3,000 metros sobre el nivel del mar, acompañado por la música de nuestros pueblos y por una naturaleza que nos recuerda lo extraordinario que es este país.
Pero este viaje no es solamente para conocer paisajes.
También recorro el Perú para observar, escuchar y entender cómo se está haciendo política.
Se habla mucho de marketing político, de campañas y de estrategas.
Pero hay una realidad que debemos reconocer: en el Perú abundan los operadores políticos, pero todavía son muy pocos los verdaderos estrategas.
Un operador mueve gente, organiza un mitin, coloca afiches, coordina una camioneta.
Un estratega piensa mucho más allá: investiga, mide, interpreta, diseña una visión y piensa en cómo gobernar.
Después de recorrer muchas provincias y regiones, veo que todavía hacemos demasiada política alrededor de pancartas, mítines, movilizaciones y, algunas veces, clientelismo.
Mientras tanto, las métricas y las encuestas nos muestran algo preocupante: muchos candidatos ni siquiera tienen claro qué significa gobernar.
Y esto no es una crítica destructiva.
Es una crítica sana y necesaria.
El Perú necesita profesionalizar su política.
Necesita mejores candidatos.
Necesita mejores equipos.
Necesita más conocimiento, más datos, más planificación y, sobre todo, más vocación de servicio.
No podemos seguir improvisando ministros, instituciones y políticas públicas como si gobernar fuera repartir cargos entre amigos.
Gobernar un país no es un premio. Es una responsabilidad.
Por eso sigo recorriendo el Perú: Ancash, Huánuco, los Andes, la selva y cada lugar donde pueda escuchar a quienes quieren transformar sus pueblos.
Soy, quizá, uno de esos Quijotes de la política que todavía insiste en decirles a los candidatos:
Sueñen.
Atrévanse a ser diferentes.
Prepárense.
Aprendan.
Y nunca entren a la política para robar.
Entren para servir.
Porque el Perú no necesita más políticos que quieran aprovecharse del poder.
Necesita hombres y mujeres preparados para cambiarlo.
Y mientras sigo recorriendo estos caminos, solo puedo agradecer a Dios por el privilegio de conocer mi país, escuchar a su gente y seguir aprendiendo.
🇵🇪 El Perú es mucho más grande que nuestra política.
Y algún día, nuestra política tendrá que estar a la altura de este país.