26/02/2022
LOS CARNAVALES DE CONDORAQUE
Los carnavales son una fiesta popular de fecha movible y están referenciados por la Cuaresma católica que es variable (son 40 días desde el miércoles de Ceniza hasta el Jueves Santo).
Es decir, este año, por ejemplo, el miércoles de Ceniza es el 02 de marzo, por lo tanto, el último día de carnaval será el martes 02 de marzo y por ende éstos se inician el sábado 26 de febrero pero normalmente se celebran durante toda la semana, sin ser fechas estrictamente severas.
Los carnavales son una mezcla de lo lúdico y lo sincrético, una mezcla de diversión y tradiciones cristianas, que al final siempre terminan en el juego con agua, talco y ahora cada vez con menos elementos peligrosos como pinturas, químicos o sustancias contaminantes que antaño eran mas frecuentes, inclusive llegando a casos de violencia indiscriminada, particularmente los días domingos de cierre de carnavales en los que salir de la vivienda era todo un reto.
En el caso de nuestros carnavales de Condoraque, son mas festivos y lleno de danzas y adornos y buenos deseos, al punto que una celebración carnavalesca en estos entornos, puede parecer muy diferente a las costumbres citadinas.
En efecto, en Condoraque existe una tradición de décadas en el que la gente de los campos llegaba con grupos musicales llamados tarkadas y sus variantes, según las posibilidades, bailando y danzando con gran alegría.
Se presentaban en los caseríos de la zona muy bien ataviados con sus trajes multicolores, serpentinas y mixturas y compartían con el dueño del lugar la festividad, lo que obligaba al anfitrión a corresponder con invitación de comida y bebida de diverso orden, y el asunto se prolongaba hasta media tarde en que todos se retiraban como habían venido, antes que caiga la noche.
El fundo rural Condoraque ha retomado esta tradición costumbrista que se perdió desde la época del terrorismo, es decir un buen tiempo y los nostálgicos alentaron su retorno que se produjo en 2017 con unos carnavales muy estoicos, porque nadie sabía de este reinicio, pero eso no fue óbice para unos cuantos personajes nos jaraneáramos de lo lindo.
Se conocía que este evento ancestralmente en Condoraque se producía el primer lunes de carnaval, pero durante los 3 años que celebramos se cruzaban con otros eventos y se decidió cambiar al primer domingo de carnaval, de manera que este 2022, toca celebrar carnavales en Condoraque el domingo 27 de febrero del 2022.
En ese orden, se acordó formalizar una cofradía de Alferados que se encargaran de organizar la actividad de los carnavales anuales con la debida anticipación, y se delegó entre los más allegados al fundo, mediante una rueda de compromisos que debía ser rotativo e irrenunciable, cosa que se ha cumplido hasta la fecha…en que me tocaba a mí persona, pero que lamentablemente estoy postergando por 3er año consecutivo.
Bueno, en mi defensa debo decir que me tocó ser Alferado de los Carnavales de Condoraque el año 2020 pero desafortunadamente la pandemia del COVID 19 paralizó el asunto, luego el 2021 continuaron las medidas de aislamiento social y ahora 2022, con la tercera ola del virus mutante, tampoco se pudo realizar esta actividad.
De manera que, sin renunciar a mi compromiso, simplemente debo decir que este evento queda postergado hasta los carnavales del 2023 en que indefectiblemente, con o sin virus y su enésima mutación, asumiré mi compromiso y entregaré la posta al que le corresponde.
En lo sincrético existe un evento muy importante y debo resaltarlo por la seriedad y convicción con que la ejecuta el Sr. José Mendosa Sosa y nos ha contagiado a todos de esa solemnidad que me parece muy relevante.
Consiste en la ceremonia de “pago a la tierra”, una
ofrenda a la Pachamama que contiene un enorme significado y trasciende ese sentimiento de gratitud hacia la madre Tierra para convertirse en una conexión mística con algo espiritual y positivo que alimenta y regenera a la persona humana.
Religiosamente José realiza esta actividad cada año en el caserío de Condoraque, haya o no haya celebraciones carnavalescas, él se encuentra ahí con todos sus aditamentos y procede al riguroso ceremonial, simple pero muy significativo, y todos nos compenetramos de ese halo de misticismo andino.
Debemos, entonces darle un abrazo de agradecimiento a José porque siempre que asistamos en esta fecha, lo encontraremos invariablemente.
Respecto a los carnavales de Condoraque, la usanza es que los varones se pongan un pantalón oscuro, negro de preferencia, y sobre sus abrigos se ponen un poncho andino multicolor y sobre eso se agrega una manta multicolor doblada y amarrada en diagonal en el pecho, con un “huichi huichi” que sirve de manivela direccional en la danza, además de una bolsa de tela multicolor que también se cruza en sentido opuesto a la manta, hacia un costado y donde se preveía recibir la coca y otros regalos, pero ahora es solo simbólico, aunque no está demás una “chacchada” para sofrenar los fríos andinos y sus gélidas ventiscas.
Las mujeres se “disfrazan” de cholas y sus atuendos son verdaderas obras de arte, hermosas polleras con blusas exultantes y brillantes, con largas trenzas, sombrero en copa y también sus “llicllas” puestas a la espalda y anudadas adelante, su “huichi huchi” igual que el varón y como no, otros arreglos propios de las damas, que prácticamente transforman a la mujer, al punto que en mi apreciación son irreconocibles de las conocibles antes del cambio.
El marco de este esplendoroso concurso de personajes, es la banda de “tarkadas”, un conjunto de 20 a 40 personas, que también presentan su vestimenta andina, particularmente con ponchos regionales, sombreros de ala ancha y harto entusiasmo en sus actuaciones que las complementan con ciertos cantos y coreografías de lo más simpáticos.
A cada llegada de las personas, se le enrolla un juego de serpentinas en el cuello de manera que los más populares tendrán apenas un poco afuera la cabeza de tanto rollo de papel, pero en general todos están mas o menos así, además de una que otra “talqueada”, o sea un poco de talco como juego y actualmente se añadió el uso de chisguetes de espuma desvaneciente que se reserva para la tarde en el cierre con los juegos finales y ya con la despedida, aunque algunos graciosos adelantan estas lluvias espumosas.
A medio día se sirve la comida, que consiste en un frondoso y exuberante caldo tipo “sancochado” por la diversidad de carnes y verduras y papas y chuños y tuntas que contiene, para rematar con un estofado de chuparse los dedos, que es literalmente verdad porque el uso de cubiertos pasa a segundo plano.
Esta demás decir que la cerveza circula como el agua del rio Condoraque que discurre sorprendido al pie del caserío, al punto que ahí si tiene uno que cuidarse porque fácilmente uno puede adelantar el sueño de Morfeo y perderse buena parte de las celebraciones.
En general, todo el día se baila, se brinda y se vuelve a bailar, y es bueno que el corazón este operativo porque es un gran ejercicio sobre los 4,150 m.s.n.m. en el que se encuentra el caserío de Condoraque y para los de la zona, que tenemos 3 pulmones no hay problema, pero algún otro ordinario mortal, deberá tomar sus previsiones.
El avance de la tarde es el tándem que va anunciando la despedida y conforme se desgranan las horas finales, cada quien y según su estado etílico, va declarando sus últimos versos con los adjetivos propios que el licor nos da y suelta nuestros escondidos deseos y secretos, que en la sobriedad nunca salen a flote.
Sin embargo, el grupo es tan unido y tan alegre que a lo mucho los que se exceden de emociones, terminan durmiendo la mona y no fastidian a nadie y todos nos retiramos de lo más felices que nunca.
Espero, de una manera general, haberles graficado como son los carnavales en Condoraque y que evidentemente, hay muchos otros detalles que no los menciono porque este escrito ya me esta saliendo un poco largo y los puedo cansar.
¡¡¡¡Felices fiestas de carnaval Condoraque 2022…!!!!