06/08/2022
Una cadena de pizzerías desarrollo un sistema de descuento de “lleve dos y pague una”. Esta era la táctica -el ángulo mental competitivo- que utilizo para atacar a empresas bien posicionadas como Pizza Hut y otras cadenas.
Como sabemos, los descuentos son limitados en el tiempo. Pueden durar un día, una semana, un mes. Se utilizan para estimular la compra. Se le da al cliente en perspectiva un buen descuento para probar el producto y tal vez, a largo plazo, algunos consumidores se convierten en clientes habituales.
Como dice All Ries y Jack Trout, expertos en posicionamiento, esta es la suerte que corren la mayoría de las tácticas. Vienen y van como las mareas.
Sin embargo, esta empresa de pizzas, convirtió la táctica en una estrategia, teniendo una promoción continua de dos por el precio de una.
El concepto clave en este caso es “la continuidad”. Para convertir la táctica en una estrategia, se debe agregar el ingrediente tiempo. Se debe encontrar una forma de incorporar la táctica en el corazón de la organización y convertirla en el concepto estratégico clave de la compañía, o su razón de ser.
Este concepto de dos por una se convirtió en una coherente dirección de marketing, con una sencilla estrategia.
Ahora bien, Pizza Hut no podría hacer ello de manera constante, porque esta en el negocio de Restaurante y sus costes son otros, personal, equipos, servicio único diferenciado.
La ventaja de esta empresa se dio porque reviso sus costes al detalle y su servicio es de entrega o por delivery, no de consumo en su local.
La otra cadena que ha convertido exitosamente una táctica en una estrategia es Domino´s. La táctica que dirige el negocio de Domino´s es el servicio de pizza a domicilio en 30 minutos o menos.
Para poder cumplir la garantía, Domino´s redujo el numero de los tamaños de pizza a dos y el numero de variedades a seis.
En otras palabras, primero se debe encontrar una táctica que funcione. Los programas publicitarios masivos no son un sustituto para una táctica sencilla y eficaz.