Comunicación y Marketing Político.

Comunicación y Marketing Político. Información de contacto, mapa y direcciones, formulario de contacto, horario de apertura, servicios, puntuaciones, fotos, videos y anuncios de Comunicación y Marketing Político., Asesoría, Trujillo.

¿FUJIMORISMO: QUÉ NOS ESPERA?       "Las dictaduras no siempre regresan con tanques; a veces regresan con votos, promesa...
25/07/2026

¿FUJIMORISMO: QUÉ NOS ESPERA?

"Las dictaduras no siempre regresan con tanques; a veces regresan con votos, promesas y el recuerdo cuidadosamente maquillado del pasado."

Si un partido político y su lideresa anuncia que gobernará siguiendo el modelo de Alberto Fujimori, el debate deja de ser únicamente electoral. La cuestión central pasa a ser qué tipo de régimen político busca reconstruir. La propia referencia a ese modelo remite a un periodo
oscuro, marcado por el autogolpe de 1992, la concentración del poder, la subordinación de instituciones públicas y graves violaciones al Estado de derecho.

Desde la ciencia política, los modelos de gobierno que concentran poder, debilitan los contrapesos institucionales y reducen la autonomía de los órganos de control incrementan el riesgo de una deriva autoritaria. Steven Levitsky y Daniel Ziblatt explican que las democracias rara vez desaparecen de un día para otro; suelen erosionarse gradualmente cuando quienes gobiernan neutralizan los límites que impone el orden constitucional.

Si un liderazgo reivindica expresamente ese modelo como referencia, resulta legítimo preguntarse si el país podría enfrentar un proceso de debilitamiento institucional similar. La preocupación no radica solo en si el es quién ocuparía la Presidencia, sino en si el Congreso, la justicia, los organismos constitucionales y la ciudadanía conservarían la capacidad de controlar al poder.

La historia enseña que las no siempre llegan anunciándose como tales. Con frecuencia se presentan como la solución al caos, prometen orden y eficacia, pero comienzan debilitando los límites al poder. Por eso, cuando un proyecto político propone volver a un modelo asociado al , el verdadero debate no es el regreso de un partido, sino el riesgo de retroceder hacia una democracia cada vez más frágil y, eventualmente, hacia una nueva forma de dictadura.

Por :Manfred Vargas Ulffe



EL PRECIO DE LA MANIPULACIÓN.La manipulación política no es una simple estrategia de comunicación; es un fenómeno amplia...
25/07/2026

EL PRECIO DE LA MANIPULACIÓN.

La manipulación política no es una simple estrategia de comunicación; es un fenómeno ampliamente estudiado por la psicología cognitiva, la neurociencia y las ciencias del comportamiento. Investigaciones sobre el efecto de verdad ilusoria (illusory truth effect) demuestran que una afirmación repetida muchas veces tiende a percibirse como verdadera, aunque sea falsa. El cerebro privilegia la familiaridad sobre la verificación cuando procesa grandes volúmenes de información.

A ello se suma el sesgo de confirmación: las personas buscan, recuerdan y comparten con mayor facilidad aquello que refuerza sus creencias previas. En ese escenario, la propaganda no necesita convencer con argumentos sólidos; le basta con alimentar emociones como el miedo, la indignación o la esperanza. La razón retrocede cuando las emociones dominan el juicio.
Esa práctica ha sido explotada por el fujimorismo con ayuda de la prensa servil dispuesta a orquestar la desinformación y el miedo.

Las investigaciones del psicólogo Daniel Kahneman, premio Nobel de Economía, explican que gran parte de nuestras decisiones cotidianas son rápidas, intuitivas y emocionales. Los operadores políticos conocen este mecanismo y diseñan mensajes simples, repetitivos y polarizantes porque saben que generan más impacto que los hechos complejos. La manipulación no busca ciudadanos informados; busca reacciones automáticas.

De alli, que una democracia no se degrada únicamente por la corrupción o el autoritarismo. También se debilita cuando la mentira sistemática desplaza a la evidencia, cuando la propaganda sustituye al pensamiento crítico y cuando la ciudadanía deja de contrastar la información para convertirse en amplificadora de narrativas fabricadas.

El precio de la manipulación no se mide en votos, sino en libertades perdidas. Porque el día en que una sociedad deja de pensar por sí misma, ya no necesita cadenas: basta con una mentira repetida hasta que parezca verdad.
Sin duda el miedo y el terruqueo en el Perú, convenció a más de 2 millones de incautos.

Por /
® Manfred Vargas Ulffe



GANÓ MI CHINA, HAY QUE CELEBRARLO.         Hay frases que retratan mejor al Perú que cualquier encuesta. "Ganó mi china,...
25/07/2026

GANÓ MI CHINA, HAY QUE CELEBRARLO.

Hay frases que retratan mejor al Perú que cualquier encuesta. "Ganó mi china, hay que celebrarlo" es una de ellas. No importa que el techo tenga más agujeros que promesas cumplidas. No importa que el colchón sea una metáfora de la dignidad abandonada, que la pobreza siga heredándose como si fuera un apellido o que el futuro haya sido rematado al mejor postor. Lo importante es celebrar. Porque la política, para los desmemoriados y los marginales de la sobrevivencia, dejó de ser una herramienta para cambiar la realidad y se convirtió en una camiseta de fútbol que se defiende incluso cuando el árbitro ya dio por perdido el partido.

El político corrupto no es la novedad. Es el mueble viejo del país. La novedad patética es el ciudadano que lo defiende. El que aplaude al administrador de su miseria, al gerente que le quebró la vida y ahora le pide propina. Te quitan todo, te dejan sin nada, y aún así haces cola para agradecerlo. Si eso no es estupidez colectiva, dime tú qué nombre tiene.

Es el extraño patriotismo del sometido: defender con pasión a quien nunca lo defendió. Insultar a quien cuestiona el abuso, pero guardar un silencio reverencial frente al corrupto que le roba el hospital, la escuela y el pan. Y compra aviones de guerra, mientras el marginal, la única guerra que libra es contra su miseria.

Después llegan las quejas. Que no hay trabajo. Que todo está caro. Que la inseguridad crece. Que los hijos se marchan porque aquí ya no encuentran futuro. Como si la pobreza hubiera caído del cielo y no fuera también la consecuencia de decisiones repetidas en las urnas.
Los mismos que gritan "¡ganó mi china!" son, muchas veces, los primeros en hacer cola por una bolsa de víveres, los primeros en indignarse por el abandono estatal y los primeros en descubrir, demasiado tarde, que el fanatismo nunca llena la olla.

Mientras tanto, la élite política del Pacto Mafioso brinda con vino importado. Ellos sí celebran de verdad. Celebran que el odio venció a la memoria, que la propaganda derrotó a la razón y que el miedo volvió a ser más rentable que la esperanza.

A ellos les basta con que una parte importante de los olvidados siga creyendo que defender a sus verdugos es un acto de lealtad. Y esa, quizá, sea la victoria más cruel: lograr que el pueblo festeje las cadenas que lo mantienen de rodillas.

Por /
® Manfred Vargas Ulffe




  LA POLÍTICA PERUANA Y LA INCONSISTENCIA MORAL.La crisis política peruana no comenzó con una sola caída presidencial ni...
25/07/2026


LA POLÍTICA PERUANA Y LA INCONSISTENCIA MORAL.

La crisis política peruana no comenzó con una sola caída presidencial ni con una reforma fallida. Empezó cuando la política dejó de exigir decencia y comenzó a tolerar la incoherencia moral como práctica cotidiana. Desde los años ochenta, la palabra pública perdió valor y el poder empezó a moverse más por conveniencia que por principios. Se prometía una cosa en campaña y se hacía otra en el gobierno.

El primer gran deterioro visible ocurrió durante el gobierno de Alan García Pérez. La hiperinflación y el colapso económico mostraron no solo errores de gestión, sino irresponsabilidad política frente al daño social. Mientras el país se hundía, el discurso oficial seguía negando la gravedad de la crisis. La política empezó a acostumbrarse a vivir desconectada de la realidad.

Al mismo tiempo, la violencia terrorista dirigida por Abimael Guzmán y Sendero Luminoso expuso otra forma de inconsistencia moral: el abandono histórico del país profundo. Mientras el terror avanzaba en las zonas rurales, gran parte de la política tradicional seguía atrapada en disputas de poder y cálculos electorales.

Pero fue durante la dictadura de Alberto Fujimori cuando la inconsistencia moral se convirtió en método de gobierno. El Autogolpe de 1992 en Perú normalizó la idea de que el poder podía actuar sin límites si prometía resultados. La red de Vladimiro Montesinos, revelada en los Vladivideos, mostró un sistema basado en compra de congresistas, control de medios y corrupción organizada. Las acciones del Grupo Colina evidenciaron hasta dónde podía llegar un poder sin límites morales.

Tras la caída del régimen, esa lógica continuó. El Caso Lava Jato en Perú demostró que distintos gobiernos habían mantenido prácticas corruptas y acuerdos opacos. Los casos de Pedro Pablo Kuczynski, Martín Vizcarra, Pedro Castillo y Dina Boluarte reflejan distintas formas de esa degradación: tecnocracia sin integridad, discursos anticorrupción debilitados por denuncias, improvisación política y gobiernos sostenidos más por cálculo que por convicción.

La causa más profunda de la crisis política peruana no es solo la corrupción material, sino la pérdida de coherencia moral en quienes ejercen el poder. Cuando la política reemplaza la decencia por la conveniencia, la corrupción deja de ser excepción y se convierte en costumbre. Ese es el verdadero deterioro: haber acostumbrado al país a convivir con la indecencia como si fuera parte normal de la vida pública.

Por : Manfred Vargas Ulffe

Artículo completo :
https://www.facebook.com/share/p/1B4AGiW4LF/

  CUSCO RECHAZA PROCLAMACIÓN DE KEIKO FUJIMORI.​¡Un nuevo frente de resistencia surge en el sur del país! La Asamblea Re...
25/07/2026


CUSCO RECHAZA PROCLAMACIÓN DE KEIKO FUJIMORI.

​¡Un nuevo frente de resistencia surge en el sur del país! La Asamblea Regional del Cusco ha emitido un pronunciamiento oficial en el que rechaza de manera contundente la reciente proclamación de Keiko Fujimori por parte del Jurado Nacional de Elecciones (JNE).

La organización afirma que el proceso electoral habría presentado presuntas irregularidades, cuestionando la transparencia de los resultados.
​Como medida de fuerza ante este escenario, la organización ha convocado a la población cusqueña a una jornada de protesta masiva para el miércoles 22 de julio, a partir de las 4:00 P. M., en rechazo a lo que califican como resultados fraudulentos.

Así mismo , el documento exhorta a los congresistas elegidos por la región a respetar la voluntad democrática expresada en las urnas y anunció la aprobación de su propia agenda regional, la cual será impulsada por sus representantes ante el Congreso de la República.

Sin duda, Cuzco da una lección de dignidad y valentía.



  LA IZQUIERDA ANTE LA CRISIS DEL NEOLIBERALISMO.                La fase neoliberal del capitalismo, sin importar lo evi...
25/07/2026


LA IZQUIERDA ANTE LA CRISIS DEL NEOLIBERALISMO.

La fase neoliberal del capitalismo, sin importar lo evidente que pueda parecer su crisis, no colapsará automáticamente. ¿Está preparada la izquierda para responder al desafío que tiene por delante?

Durante los últimos años, las consecuencias negativas del capitalismo neoliberal se han vuelto imposibles de ignorar. Contribuyó a acontecimientos traumáticos tales como la crisis financiera de 2008, como así también a otras tendencias destructivas a largo plazo tales como la inequidad creciente, un menor crecimiento, un monopsonio en aumento y mayores brechas sociales y geográficas. Además, su impacto no se ha limitado a la esfera económica: estos hechos y tendencias han tenido también una influencia nefasta en las sociedades y las democracias occidentales. Como resultado, han proliferado las críticas abrumadoras al capitalismo neoliberal por parte de académicos, políticos y analistas.

Sin embargo, si el propósito no es limar los bordes ásperos del neoliberalismo sino transformarlo de manera fundamental en un sistema más equitativo, justo y productivo, se necesita algo más que un reconocimiento de sus imperfecciones y desventajas. Como dice el viejo refrán, «no se puede derrotar algo con nada».

Un proceso de dos etapas

Para comprender lo que demandaría librarnos de las ideas y políticas neoliberales que han afectado negativamente las economías, las sociedades y las democracias occidentales durante décadas, necesitamos recordar cómo ocurren las transformaciones ideológicas. El ascenso y la caída de los paradigmas y las ideologías económicas se pueden conceptualizar como un proceso de dos etapas.

En la primera etapa, crece la insatisfacción hacia una ideología dominante, o el reconocimiento de su inadecuación. Estas carencias percibidas crean el potencial –lo que los cientistas políticos llaman «espacio político»– para el cambio. Pero incluso una vez que ese espacio se abre, queda la pregunta de si otra ideología –y, de ser así, cuál– reemplazará a la antigua. Para que se derrumbe una ideología existente, las cosas deben progresar más allá de la etapa en que se la critica y ataca, a una segunda etapa en que una nueva ideología más plausible y atractiva emerge para reemplazarla.

Este proceso se refleja con claridad en el surgimiento del propio neoliberalismo.

Durante el periodo de posguerra, reinó en Europa occidental un consenso socialdemócrata. Se basaba en un compromiso: se mantenía el capitalismo, pero era un capitalismo muy diferente de su homólogo de principios del siglo XX. Después de 1945 los gobiernos de Europa occidental prometieron regular los mercados y proteger a los ciudadanos de las consecuencias más desestabilizantes y destructivas del capitalismo por medio de una variedad de programas sociales y servicios públicos.

Durante décadas, este orden funcionó bastante bien. Por cerca de 30 años luego de la Segunda Guerra Mundial, Europa occidental experimentó el crecimiento económico más acelerado de su historia y por primera vez la democracia liberal se convirtió en la norma en toda la región.

Sin embargo, a partir de la década de 1970, este orden comenzó a toparse con problemas, cuando una mala combinación de inflación creciente, aumento del desempleo y crecimiento lento –«estanflación»– se extendió por las economías de Europa occidental. Estos problemas crearon el potencial, una apertura política, para el cambio. Pero para que esto pudiera explotarse, era necesario un retador. Ese retador, por supuesto, fue el neoliberalismo.

Alternativa preparada

Durante las décadas de posguerra, una derecha neoliberal había estado reflexionando sobre lo que percibía como las desventajas del consenso socialdemócrata y sobre lo que debería reemplazarlo. Estos neoliberales ganaron poco terreno antes de la década de 1970, ya que el orden de posguerra estaba funcionando bien y, por lo tanto, había poca demanda de un cambio fundamental. Sin embargo, cuando aparecieron los problemas y el descontento, los neoliberales estaban preparados, y no solo con críticas sino también con una alternativa.

Como lo planteó Milton Friedman, el padrino intelectual de este movimiento, «solo una crisis –real o percibida– da lugar a un cambio verdadero. Cuando esa crisis tiene lugar, las acciones que se llevan a cabo depende de las ideas que flotan en el ambiente. Creo que esa ha de ser nuestra función básica: desarrollar alternativas a las políticas existentes, para mantenerlas vivas y activas hasta que lo políticamente imposible se vuelva políticamente inevitable». Que la izquierda, en ese momento, fuera incapaz de ofrecer explicaciones definidas o soluciones viables para los problemas que enfrentaba el orden socialdemócrata facilitó el triunfo del neoliberalismo.

Ese triunfo también fue facilitado y cimentado por un proceso deliberado de difusión ideológica. Los preceptos centrales del neoliberalismo se volvieron ampliamente aceptados entre los profesionales de la economía, y think tanks y programas educativos ayudaron a difundir ideas neoliberales en las comunidades encargadas de la elaboración de políticas, las comunidades del derecho y otras.

Este proceso de difusión fue tan generalizado y eficaz que arrasó también con los partidos de la izquierda. Stephanie Mudge mostró que, para fines del siglo XX, los economistas keynesianos que dominaban la elaboración de políticas económicas en la mayoría de los partidos de izquierda durante la posguerra habían sido reemplazados por «economistas orientados a las finanzas trasnacionales» y productos de los think tanks neoliberales que se consideraban a sí mismos intérpretes de los mercados y percibían su misión en términos tecnocráticos y de eficiencia, lo que empujaba a la izquierda a adoptar la globalización, la desregulación, la retracción del Estado de Bienestar y otras reformas.

En los años que condujeron a la crisis de 2008, las voces que se opusieron en forma enfática a la ideología neoliberal reinante fueron pocas y aisladas. Como lo plantearon Marion Fourcade y Sarah Babb, durante este periodo el triunfo del neoliberalismo «como una fuerza ideológica» era completo, «en el sentido de que ‘no había alternativas’ simplemente porque todos creían en y actuaban de acuerdo con creencias [neoliberales]

Oscilación pendular

La crisis financiera y el creciente reconocimientode las consecuencias negativas a largo plazo del neoliberalismo han hecho que ahora el péndulo regrese a la posición original. Una apreciación amplia de que muchas ideas y políticas impulsadas por los neoliberales desde la década de 1970 son responsables de la confusión económica, política y social en que se encuentra Occidente ha abierto un espacio político para la transformación. Pero para que eso ocurra, sería necesario que la izquierda estuviera lista con una alternativa, y no solo con críticas.

Es absolutamente posible que un número creciente de personas tome conciencia de los problemas de un orden existente, debilitándolo pero tal vez no causando aún su colapso y reemplazo. En verdad, esos periodos tienen un nombre: interregnos. Históricamente, los interregnos se ubicaron entre el reinado de un monarca y el siguiente; ante la falta de líderes fuertes y legítimos, a menudo estos periodos fueron inestables y violentos.

Desde una perspectiva contemporánea, un interregno es un periodo en el que un viejo orden se está derrumbando pero todavía no ha tomado su lugar uno nuevo. Como en el pasado, sin embargo, esos periodos tienden a ser desordenados y volátiles. O como lo expresó Antonio Gramsci en forma más poética –reflexionando en 1930 desde su celda sobre cómo el fascismo, y no la izquierda, había sido el beneficiario de la crisis del capitalismo en Italia–, durante los interregnos «aparece una gran variedad de síntomas morbosos».

Que se puedan trascender los muchos «síntomas morbosos» –económicos, sociales y políticos– que caracterizan nuestra era presente va a depender de si la izquierda es capaz o no de ir más allá del ataque al neoliberalismo. Tiene que inventar alternativas viables, atractivas y diferentes, y luego construir apoyo para ellas.




  | 📢 Organizaciones sociales, federaciones y colectivos convocan a una marcha nacional este 28 de julio en Lima. En el ...
25/07/2026

| 📢 Organizaciones sociales, federaciones y colectivos convocan a una marcha nacional este 28 de julio en Lima. En el marco de las fiestas patrias, advierten que no hay nada que celebrar mientras persistan la impunidad y la falta de justicia para las víctimas de la represión.

La movilización busca poner en el centro la memoria de quienes murieron y de quienes siguen afectados por la violencia estatal. Denuncian un gobierno “negacionista y autoritario” que, señalan, intenta cerrar el debate sin verdad ni reparación.

📍 La concentración será a las 10 a.m. en el Palacio de Justicia. Convocan a ciudadanía, estudiantes y trabajadores a sumarse: “Sin justicia no hay democracia. La memoria no se negocia”.




EL NEGOCIO DEL MIEDO Y LA ADMINISTRACIÓN DE LA MISERIA. Toda estructura de poder necesita un enemigo imaginario para jus...
18/05/2026

EL NEGOCIO DEL MIEDO Y LA ADMINISTRACIÓN DE LA MISERIA.

Toda estructura de poder necesita un enemigo imaginario para justificar sus privilegios. En el Perú, la derecha encontró hace décadas el suyo: el “comunismo”. No importa que millones de peruanos vivan sin agua, sin salud, sin educación digna y sin oportunidades reales; siempre habrá un aparato mediático dispuesto a repetir que el verdadero peligro no es la pobreza, sino cualquier intento de cuestionar el modelo que la produce.

Ese es el núcleo filosófico del fujimorismo y del actual pacto mafioso que controla el Estado: gobernar mediante el miedo. Convencer al pobre de que reclamar derechos lo convertirá en “otra Cuba” o “otra Venezuela”, mientras continúa sobreviviendo en cerros abandonados, entre esteras, barro, anemia, desnutrición y colegios que se caen a pedazos. Una maquinaria política diseñada para que las víctimas del sistema terminen defendiendo a sus propios verdugos.

Durante años, la derecha peruana construyó una narrativa donde justicia social significa caos, donde igualdad significa amenaza y donde pensar críticamente es “terrorismo ideológico”. Así lograron que millones de ciudadanos precarizados voten por quienes jamás resolverán sus problemas estructurales. Porque el negocio nunca fue sacar al pueblo de la pobreza; el negocio siempre fue administrar esa pobreza políticamente.

Y mientras el país real sobrevive abandonado, el gobierno dirigido por este pacto mafioso demuestra cuáles son sus verdaderas prioridades. Saben perfectamente que existen millones de peruanos sin servicios básicos, sin hospitales dignos y con niños que padecen anemia y desnutrición crónica; sin embargo, prefieren destinar miles de millones en la compra de aviones de guerra y armamento antes que invertir seriamente en vivienda, salud, educación o alimentación popular. Para esta élite política, un niño pobre jamás será prioridad; pero los negocios militares y el espectáculo del “orden” sí.

Ahí queda expuesta la hipocresía de quienes hablan de patria mientras abandonan al pueblo. No les preocupa la inseguridad social, la miseria ni la desigualdad obscena; les preocupa mantener intacto un sistema de privilegios donde una minoría vive protegida por el poder político, económico y mediático, mientras el resto apenas sobrevive.

Lo más perverso de todo es que quienes llaman “comunista” a cualquier demanda popular son los mismos sectores que han controlado el Congreso, las instituciones y buena parte del aparato estatal durante años. Fueron ellos quienes obstruyeron gobiernos, manipularon el miedo colectivo y degradaron la política hasta convertirla en un mercado de chantajes y blindajes.

La derecha peruana no le teme al comunismo. Le teme a que el pobre deje de sentir miedo, comprenda quiénes se enriquecen con su precariedad y descubra que la miseria no es casualidad ni destino: es una herramienta de control político.

® Manfred Vargas Ulffe /Especialista en Comunicación Política.

.

  POBRES DE DERECHA: La Rebelión de los Que Marchan por sus Patrones. “Las ideas de la clase dominante son, en cada époc...
18/05/2026


POBRES DE DERECHA: La Rebelión de los Que
Marchan por sus Patrones.

“Las ideas de la clase dominante son, en cada época, las ideas dominantes”, escribieron Karl Marx y Friedrich Engels. Décadas después, Antonio Gramsci lo explicó con mayor crudeza: "La hegemonía consiste en lograr que los dominados defiendan el relato de quienes los explotan" . Y pocas imágenes resumen mejor esa tragedia política peruana que ver a pobres marchando fervorosamente detrás de un millonario ultraconservador que los desprecia mientras les sonríe para la foto.

La marcha de Rafael López Aliaga
(El Porkerya) fue un espectáculo sociológico deprimente digno de estudio clínico. Un desfile de indignación cuidadosamente dirigido contra todo aquello que jamás causó su pobreza: NO el abuso empresarial, No la precarización laboral, No la concentración obscena de riqueza, sino fantasmas ideológicos fabricados para mantenerlos obedientes y emocionalmente excitados.

Ahí estaban todos, trabajadores eventuales explotados, desocupados, hijos de mamá que nunca trabajaron, defendiendo privilegios ajenos con la pasión de Cruzados Medievales . Gente que jamás tendrá un banco, una minera ni un canal de televisión, marchando como si el patrimonio de los ricos fuera patrimonio nacional. La vieja alquimia de la derecha peruana: convertir frustración social en fanatismo reaccionario.

“Con mi borracho no te metas”. La caricatura perfecta de una política degradada al nivel de barra brava. Ya no se debate el país, se defiende compulsivamente al caudillo, aunque el caudillo jamás haya defendido a quienes hoy lo vitorean.

Y quizá ahí reside lo más brutal del fenómeno: la derecha peruana ni siquiera necesita convencer a los pobres, a los incautos, a los precarios de que tendrán justicia social; le basta convencerlos de odiar a otros pobres. Esa es su verdadera obra maestra política.
Al final, la oligarquía siempre encuentra voluntarios para cargarle las banderas. Incluso entre quienes apenas pueden cargar el costo de vida.
Como dueles Perú.

® Manfred Vargas Ulffe .


“VIVIR SIN TRABAJAR, ASPIRAR A MANDAR : EL MODELO QUE INDIGNA ”Qué prodigio más desconcertante: en un país donde más de ...
18/05/2026

“VIVIR SIN TRABAJAR, ASPIRAR A MANDAR : EL MODELO QUE INDIGNA ”

Qué prodigio más desconcertante: en un país donde más de 35 millones de personas se levantan cada día a trabajar —muchas veces en condiciones precarias—, Keiko Fujimori ha logrado lo impensable: convertir la ausencia de trabajo real en una “trayectoria política”. No es que no haya tenido oportunidades; es que su biografía parece escrita como un manual de cómo vivir del poder sin pasar por la incómoda experiencia de producir algo tangible.

Porque aquí no hablamos de alguien que haya fracasado, aprendido o construido desde abajo. Hablamos de alguien cuyo mayor “logro” ha sido flotar sobre la realidad, sostenida por un apellido que funciona más como escudo que como legado. Mientras millones entienden el trabajo como necesidad y dignidad, ella lo ha redefinido como un concepto opcional, casi decorativo, reemplazado por una permanencia constante en la órbita del poder, gracias a ciertos incautos qué desde su ignorancia se dejan arrastrar con promesas de bienestar y miedo desde hace 26 años.

Su caso no es solo curioso, es casi pedagógico: demuestra que en ciertos rincones de la política peruana no necesitas experiencia laboral, sino resistencia judicial, redes de protección y una narrativa que convierta la excepción en norma. Su “experiencia” no está en gestionar, sino en sobrevivir políticamente a todo aquello que, en cualquier democracia funcional, habría significado el final de una carrera.

Y aquí está lo patético: pretende gobernar a un país que sí trabaja, que sí se equivoca, que sí paga las consecuencias de la realidad… desde una burbuja donde esas reglas nunca aplicaron. No es solo una desconexión; es una provocación. Porque al final, su candidatura no interpela por lo que propone, sino por lo que simboliza: la normalización de una élite que puede prescindir del trabajo real y aun así exigir el control total del Estado.

Feliz día al trajador peruano, menos a esta holgazana, claro está.

® Manfred Vargas Ulffe


Dirección

Trujillo

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Comunicación y Marketing Político. publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Atajos

Compartir

Categoría