05/09/2026
En un senderismo, el guía nos condujo al encuentro con esta imponente ceiba. Al verla, sentí la invitación de acercarme y permanecer por unos instantes entre sus enormes raíces.
Allí comprendí que su grandeza no estaba solamente en la altura de su tronco, sino también en aquello que la sostiene. Sus raíces que se extienden y amplían su base, distribuyen el soporte y la mantienen firme ante las condiciones del entorno.
En las organizaciones sucede algo similar. Su estabilidad no puede descansar únicamente sobre quien dirige. También necesita raíces extendidas: una identidad clara, valores que se practiquen, una cultura coherente, relaciones de confianza y personas conectadas con un propósito común.
La ceiba nos muestra que crecer hacia arriba también exige fortalecerse hacia los lados. Para un líder, esto implica desarrollar a su equipo y construir una cultura capaz de sostener la organización aun en momentos de cambio.
Por eso, el crecimiento no debe medirse solamente por lo que una organización aspira a alcanzar, sino también por la capacidad de su estructura para sostenerlo.
Si diriges una empresa o desarrollas un proyecto, vale la pena preguntarte:
🔑¿La estructura que has construido puede sostener el crecimiento que deseas alcanzar?
Seguimos caminando y aprendiendo de la naturaleza. Nos encontramos el próximo sábado en “Senderos que enseñan”. Una reflexión desde la naturaleza para la vida, el liderazgo y las organizaciones.😎