26/05/2026
Buen dia. Nuestro problema político no es solo si gana el PNP, el PPD, el MVC o Proyecto Dignidad. El problema es que seguimos organizando la política en torno a partidos locales que no controlan el poder real en Washington. La literatura académica señala que en Puerto Rico los partidos no se dividen principalmente entre izquierda y derecha, sino en torno al estatus político: estadidad, "ELA", libre asociación o independencia (Clealand, 2021; Fuertes, 2004; Wagner, 2025).
Y ese es precisamente el problema: Washington no decide con los colores de aquí. Washington decide entre demócratas y republicanos. Bajo la Constitución federal, el Congreso tiene autoridad sobre los territorios mediante la Cláusula Territorial (U.S. Const. art. IV, § 3, cl. 2). Además, el Tribunal Supremo federal dejó claro en Puerto Rico v. Sánchez Valle sostuvo que la fuente última del poder legal de Puerto Rico no proviene de la soberanía de un estado, sino del Congreso federal (Puerto Rico v. Sánchez Valle, 2016).
Por eso mi postura es sencilla: los partidos locales deben desaparecer como estructuras principales. Puerto Rico debe alinearse formalmente con los partidos que realmente tienen poder federal: Demócrata o Republicano. Ahora bien, como el estatus no está definido, debe existir un espacio político legítimo para el independentismo, porque la independencia y la libre asociación siguen siendo alternativas reales en el debate sobre la descolonización.
Otros territorios ya muestran que esto no es imposible. En Guam y las Islas Vírgenes operan partidos nacionales como el Demócrata y el Republicano; en Samoa Americana muchas elecciones son no partidistas; y en las Marianas del Norte existe una mezcla de republicanos, demócratas e independientes. O sea, cada territorio adapta su sistema, pero Puerto Rico sigue atrapado en partidos locales diseñados para administrar la ambigüedad colonial.
La realidad federal también importa. En 2024, el Partido Demócrata apoyó el Puerto Rico Status Act y la representación política plena para Puerto Rico (Democratic Party, 2024). El Partido Republicano de 2024, aunque no incluyó una promesa explícita de estadidad como en plataformas anteriores, sigue siendo una estructura nacional en la que Puerto Rico ya participa mediante delegados presidenciales, aunque no pueda votar por el presidente en noviembre (Associated Press, 2024).
En arroz y habichuelas: si Puerto Rico quiere influir en Washington, tiene que hablar el idioma político de Washington.
Demócrata, Republicano o Independentista.
Lo demás es nostalgia administrativa