31/10/2017
"Algunas personas son sensibles al moho. Para estas personas, el moho puede causar congestión nasal, irritación de la garganta, tos o resuello, irritación en los ojos, o, en algunos casos, irritación de la piel. Las personas con un sistema inmunológico debilitado y las personas con enfermedades crónicas de los pulmones, como enfermedad obstructiva de los pulmones, pueden sufrir infecciones graves de moho en los pulmones cuando están expuestas al mismo. Estas personas deben evitar áreas que tienen más probabilidad de tener moho, como los lugares donde se apila el abono, el prado cortado y las zonas boscosas." - National Center for Environmental Health