20/07/2015
El Contacto y Relacionamiento del Hombre con los Equinos
En este apartado se debe distinguir que por milenios, el caballo no fue más que una pieza de caza para servir de alimento al hombre prehistórico. A pesar que su velocidad y fuerza jamás permitió abatirlo fácilmente con los medios rudimentarios de entonces, pero más tarde la astucia y las emboscadas preparadas por el hombre permitieron hacerse con las manadas de caballos que caían bajo los certeros golpes de los cazadores.
En la Edad de bronce, es en esta etapa marcada en la historia que el hombre se percató de que el caballo podría convertirse en un elemento útil y no sólo como base en su alimento. El caballo empezó a emplearse como elemento de trabajo. Asi fue evolucionando notablemente y de ahí en más se le fue dando diferentes usos.
En la Edad Antigua el caballo se utilizó para la guerra. Los principales ejércitos contaban con caballería, en esta época aparece el primer caballo famoso en la historia: Bucéfalo, el caballo de Alejandro Magno, capturado y sólo domado por él. El estribo, probablemente inventado en China, supuso una revolución en las artes ecuestres: el guerrero a caballo podía arremeter más fácilmente.
La Edad Media, época en que tomaron gran prestigio los caballeros, se caracterizó por la caballería española o "Escuela de Caballeros" en donde se entrenaba a los mencionados caballeros para que actuaran en el combate. Después de mucho tiempo, después de muchas batallas, se generalizó el empleo del corcel en torneos y juegos a caballos para el tiempo de paz y, también, para el entrenamiento en tiempos de guerra.
En la Edad Media surgieron dos formas típicas de cabalgar: la montura a la brida (procedente del Este) y la montura a la jineta importada por los bereberes zenatas.
Se sabe que según estudios realizados los animales tienen un sistema de comunicación entre ellos, pues ahora mencionamos a los caballos, el lenguaje corporal del animal es fundamental. A veces solemos ver que el caballo está tenso, es decir, tiene los músculos contraídos, las orejas hacia atrás y los ojos bien abiertos, en este caso lo mejor es no molestarlos. Para montar y domarlo es algo que debemos hacer cuando el animal esta relajado, masticando algo, quizá si tiene las orejas en movimiento o tal vez pestañeando constantemente. El primer paso es el más importante en el manejo de los equinos.
Primeramente debemos aprender a observar al ejemplar, desde una distancia prudente sin que podamos ponerlo en un estado de inseguridad, sin provocarle ninguna tensión; entonces una vez logrado esto conseguimos ya que el animal tenga confianza en nosotros, es decir al domador o traqueador como comúnmente se lo denomina en Paraguay.
Sin embargo, para desarrollar la técnica de doma, es menester remontarnos siempre al pasado ya sea en la época de los nativos o el propio gaucho para estudiar y comprender algunas técnicas utilizadas en el pasado, pero que aun en la actualidad se los puede utilizar ya perfeccionado, pues los caballos son muy diferentes en el aprendizaje es decir un ejemplar puede ser domado o amansado mucho más rápido que otros.
Todos ellos tienen la capacidad de aprender cada detalle que se les enseña y esto se logra con mucha paciencia y algo de tiempo, aunque es necesario que les enseñes todo, porque solo saben correr por su naturaleza misma y lo ideal es adiestrarlos en los momentos que están más relajados.
Por otra parte debemos recordar algo muy importante los equinos no deben permanecer encerrados. Necesitan un espacio abierto, donde se puedan echar cuando quieran o revolcar sin que se sientan incómodos. Necesitan un campo para andar y mantenerse en movimiento, un lugar amplio le dará al animal más tranquilidad que es algo fundamental para que puedan adaptarse lo más rápido posible a la persona que los instruye.