24/10/2024
En un pequeño pueblo rodeado de densos bosques, había una mansión abandonada desde hacía décadas. La gente del pueblo evitaba acercarse a ella, ya que corrían rumores de que estaba embrujada.
Una noche, un grupo de amigos decidieron explorar la mansión, desafiando la leyenda. Al entrar, encontraron una atmósfera opresiva y silenciosa. De repente, escucharon pasos en el piso superior.
Subieron las escaleras y encontraron una habitación con una cuna antigua. De pronto, la cuna comenzó a mecerse sola. Los amigos se asustaron, pero uno de ellos, curioso, se acercó a la cuna.
En ese momento, una figura sombría emergió de las sombras. Era una mujer con ojos vacíos y una sonrisa macabra. Comenzó a cantar una canción de cuna, con una voz que helaba la sangre.
Los amigos intentaron huir, pero las puertas estaban bloqueadas. La mujer comenzó a cambiar su apariencia, convirtiéndose en una criatura grotesca. Los amigos cayeron en una trance, incapaces de moverse.
La mujer-criatura se acercó a la cuna y susurró: "Duérmanse, mis hijos". Los amigos se durmieron, nunca despertando novamente.
Al día siguiente, la policía encontró el grupo sentado en la habitación, con sonrisas en los rostros, pero sus ojos estaban vacíos, como si sus almas hubieran sido consumidas.
La mansión permanece abandonada, pero los rumores dicen que en noches de luna llena, se puede escuchar la canción de cuna, y que aquellos que la escuchan, nunca más despiertan.
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