02/09/2025
La culpa es del Contador
O al menos, eso es lo que muchos empresarios creen cuando las cosas salen mal.
Si hay multas, si los estados financieros no cuadran, si los impuestos resultan más altos de lo esperado… “el contador no hizo bien su trabajo”.
Pero aquí viene la verdad incómoda: la responsabilidad es del dueño del negocio.
Porque una empresa no se maneja en automático. Si la contabilidad está desordenada, si las facturas se pierden, si las decisiones se toman a ciegas, no es solo un problema del contador. Es un problema de gestión.
Un contador puede registrar transacciones, generar reportes y presentar declaraciones. Pero si el dueño no tiene control, no entiende sus números o no toma decisiones con base en ellos, el resultado siempre será el mismo: desorden y problemas financieros.
Entonces, la pregunta no es si el contador está haciendo su trabajo. La pregunta es: ¿Tienes el control de tus finanzas o solo esperas que alguien más lo haga por ti?
Porque tarde o temprano, el desorden pasa factura. Y no siempre es el contador quien la paga.