30/10/2026
🚩 «Ese competidor no es competencia para la marca».
Eso me dijo un mercadólogo durante una reunión. Su argumento era que, en Instagram, la otra marca tenía pocos seguidores. Pero había un detalle: no estaba mirando TikTok.
Y era precisamente ahí donde ese competidor estaba conectando con muchas más personas y construyendo una comunidad alrededor de su marca.
¿𝐄𝐬𝐭𝐚𝐦𝐨𝐬 𝐚𝐧𝐚𝐥𝐢𝐳𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐚 𝐥𝐚 𝐜𝐨𝐦𝐩𝐞𝐭𝐞𝐧𝐜𝐢𝐚 𝐨 𝐬𝐨𝐥𝐨 𝐞𝐬𝐭𝐚𝐦𝐨𝐬 𝐦𝐢𝐫𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐥𝐨𝐬 𝐜𝐚𝐧𝐚𝐥𝐞𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐜𝐨𝐧𝐨𝐜𝐞𝐦𝐨𝐬, 𝐥𝐨𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐧𝐨𝐬 𝐜𝐨𝐧𝐯𝐢𝐞𝐧𝐞𝐧 𝐨 𝐚𝐪𝐮𝐞𝐥𝐥𝐨𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐜𝐨𝐧𝐟𝐢𝐫𝐦𝐚𝐧 𝐥𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐲𝐚 𝐜𝐫𝐞𝐞𝐦𝐨𝐬?
A veces, el problema no es que un competidor no represente una amenaza. Es que estamos evaluándolo desde una perspectiva limitada y dejamos fuera del análisis aquello que podría cuestionar nuestra percepción.
El criterio estratégico exige mirar más allá de lo evidente, incluso cuando lo que encontramos contradice lo que creíamos saber del mercado.
Dos negocios pueden tener productos, precios, públicos o modelos comerciales diferentes. Eso no significa que debamos ignorar lo que el otro está haciendo en el mercado.
Porque la competencia no se analiza únicamente desde lo que vendes, sino también desde cómo construyes visibilidad, conectas con las personas y ganas su preferencia.
Si ese competidor está haciendo un mejor trabajo en el plano digital y conectando con muchas más personas, hay señales que merecen analizarse.
✅ Visibilidad: está consiguiendo más atención.
✅ Conexión: está construyendo una relación con su audiencia.
✅ Posicionamiento: podría estar instalando una percepción de marca más clara o relevante.
✅ Aprendizaje competitivo: está demostrando qué prácticas pueden generar resultados en ese entorno digital.
Eso no demuestra, por sí solo, que esté vendiendo más o que tenga una estrategia superior en todos los aspectos. Pero sí revela que hay algo que conviene estudiar, en lugar de descartarlo.
Desde el criterio estratégico, haría una distinción: 𝐧𝐨 𝐭𝐨𝐝𝐨𝐬 𝐥𝐨𝐬 𝐜𝐨𝐦𝐩𝐞𝐭𝐢𝐝𝐨𝐫𝐞𝐬 𝐯𝐞𝐧𝐝𝐞𝐧 𝐥𝐨 𝐦𝐢𝐬𝐦𝐨, 𝐩𝐞𝐫𝐨 𝐦𝐮𝐜𝐡𝐨𝐬 𝐜𝐨𝐦𝐩𝐢𝐭𝐞𝐧 𝐩𝐨𝐫 𝐫𝐞𝐜𝐮𝐫𝐬𝐨𝐬 𝐥𝐢𝐦𝐢𝐭𝐚𝐝𝐨𝐬: la a𝐭𝐞nción, la confianza y la preferencia del cliente.
👉 aquí está la pregunta que yo haría en una reunión de marketing:
¿𝑁𝑜 𝑒𝑠 𝑐𝑜𝑚𝑝𝑒𝑡𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎 𝑝𝑜𝑟𝑞𝑢𝑒 𝑟𝑒𝑎𝑙𝑚𝑒𝑛𝑡𝑒 𝑛𝑜 𝑑𝑖𝑠𝑝𝑢𝑡𝑎 𝑎 𝑛𝑢𝑒𝑠𝑡𝑟𝑜 𝑐𝑙𝑖𝑒𝑛𝑡𝑒, 𝑜 𝑝𝑜𝑟𝑞𝑢𝑒 ℎ𝑒𝑚𝑜𝑠 𝑑𝑒𝑐𝑖𝑑𝑖𝑑𝑜 𝑛𝑜 𝑐𝑜𝑛𝑠𝑖𝑑𝑒𝑟𝑎𝑟𝑙𝑜 𝑢𝑛𝑎 𝑟𝑒𝑓𝑒𝑟𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎?
La respuesta cambia por completo el análisis competitivo.
Glenda Fabian.