06/10/2026
La quema de sol puede afectar directamente la apariencia y la calidad comercial de la fruta, generando pérdidas importantes en campo.
Para reducir ese riesgo, es clave trabajar en varios frentes: mantener un buen control de sigatoka, conservar una cobertura foliar adecuada, reforzar la protección en las últimas semanas de campaña y en las orillas de calle, y procurar llegar a cosecha con más de 6 hojas funcionales.
Además, una campaña más concentrada, de 6 a 8 semanas entre floración y cosecha, facilita el manejo y permite hacer un uso más eficiente de la cobertura, incluso reduciendo el uso de plásticos hasta en un 80%.
Cuidar la fruta también es sacar el mayor provecho a la genética GENSA.