10/07/2026
Está bien si se te olvida. Solo pregunta. 💛
La primera vez que leí este proverbio, pensé que hablaba de olvidar. ¡Luego me cayó el veinte!
Habla de cómo aprendemos.
No aprendemos con que nos digan las cosas una sola vez. Recordamos cuando alguien se toma el tiempo de enseñarnos. Entendemos cuando alguien camina a nuestro lado y nos deja intentarlo.
Y en el camino, se nos olvidan las cosas. No entendemos bien. Necesitamos que nos recuerden. Necesitamos que alguien nos lo explique otra vez, o que nos lo enseñe de otra manera.
Y está bien. Va a pasar. No somos perfectos, y nunca tuvimos que serlo. Así que en lugar de sentirnos mal o ser duros con nosotros mismos, podemos tenernos un poquito de paciencia y cariño, y simplemente volver a preguntar.
Nada de eso nos hace menos inteligentes, menos capaces ni menos valiosos. Nos hace humanos.
En estos tiempos, mucha gente anda cargando tanto. Necesitamos paciencia, amabilidad, compasión.
Así que en lugar de decir "ya te lo dije," podemos decir "claro, déjame enseñarte otra vez." En lugar de hacer como que entendemos porque nos da pena preguntar, podemos decir "se me olvidó, ¿me lo recuerdas?" En lugar de hacerlo por la otra persona, podemos invitarla a que lo hagamos juntos.
Y esto funciona de los dos lados. La compasión y la responsabilidad van de la mano. Podemos tener paciencia cuando a alguien más se le olvida, y darnos permiso de volver a preguntar cuando somos nosotros a quienes se nos olvidó. Y cuando alguien se toma el tiempo de enseñarnos, también ponemos de nuestra parte. Escuchamos, practicamos, lo volvemos a intentar y reconocemos cuando nos equivocamos.
Florecer no se trata de ser perfectos. Se trata de crear familias, trabajos, salones de clase y comunidades con suficiente seguridad y sentido de pertenencia para que podamos aprender, olvidar, preguntar, volver a intentar y seguir creciendo juntos.
No necesitas saberlo todo para pertenecer.
Solo necesitas mantener viva la curiosidad. 🌱