12/10/2025
OCTAVO ACTO:
“Atención, damas y caballeros, bienvenidos al Gran Circo Municipal —donde la magia del dinero es el número estrella!
Primer acto: la gente llega en manada para cobrar, y el alcalde, Melver Bin y el financiero se ponen tan locos que parecen haber comido champiñones alucinógenos... pero ¡puf! El truco se desvela: Melver es el mismísimo 'cobrador y pagador' junto al financiero, así que su 'locura' es solo una cortina para que el dinero desaparezca de las cajas y aparezca en sus bolsas como con varita mágica. Y para el segundo acto, con su hermano Daniel (el síndico, claro), hacen 'averías de lujo' en los terrenos: cada hoyo que abren es un pozo de oro, y cada reparación es un festín para sus bolsillos —mientras nosotros nos ahogamos en la miseria.
Mientras tanto, nuestros salarios están tan perdidos que parecen haber emigrado a otro país; las despedidas vienen a reclamar y nos tocan ser los 'payasos de la función' —cojemos los insultos como si fueran clavos en la nariz, y ellos piensan que es nuestra culpa de que ellos se la pasen de fiesta con nuestro dinero. Y la estrella (invitada especial): Mirla, la hermana Bin! Se pasea por aquí como si fuera la reina del circo, cobra Q7500 más regalos de la muni, y luego se los vende a las comunidades de Santa Elena —
¡Para ella sí hay sueldo, claro! Encima nos regañan como si fuéramos osos mal entrenados, mientras nos pagan a cachitos... es como darle agua a un pez mu**to, pero con más descaro.
Y para cerrar el show: el lunes vinieron los auditores —un cuarteto de comediantes que llegaron con libreta y lápiz, pero se fueron con un sobre en el bolsillo. Porque cuando todo se arregla con plata, los papeles se vuelven invisibles y la justicia se va de vacaciones a la playa. Ya sabemos el final: nos dejaron solos en el ring de la desesperación, y los Bin siguen bailando sobre nuestras cabezas con sus bolsas llenas de billetes —un aplauso para la corrupción, por favor! ¡Qué obra maestra de la infamia... que te hace reír hasta llorar!"
Fuentes: Chismes de Flores.
Redacción: Don Capirocho
Publicado en: El corazón cristiano de Melver el lobo Bin.