10/14/2026
¡Es normal tener miedo pero si haces esto, te apoyará.
Invita con la alegría de quien tiene algo valioso que compartir!
Cuando organizas tu cumpleaños, una boda o una quinceañera, invitas con ilusión. Piensas en las personas que quieres ver ahí y les dices con entusiasmo: “¡Me encantaría que me acompañaras!” Tu alegría se siente y contagia.
Con esa misma energía, invita a tu evento de negocio. Ten fe en lo que estás construyendo, confianza en el valor del evento y la seguridad de que tu invitación puede abrir una puerta para alguien.
Quizás al principio sea difícil, y es natural sentir nervios. Pero con la práctica vamos ganando confianza, invitamos con mayor seguridad y disfrutamos los resultados de nuestro esfuerzo. Cada invitación es una oportunidad para aprender y mejorar.
No necesitas explicar toda la agenda, cada presentación ni el orden de lo que sucederá. Como en una celebración, comparte el motivo, la fecha, la hora y el lugar, y expresa por qué te gustaría contar con esa persona. La credibilidad nace de invitar con claridad, sinceridad y entusiasmo.
Hazle saber que para ti es importante que esté ahí. Cuando invites en persona, mírala a los ojos, con calidez y firmeza, sin agresividad ni presión. Dile con sinceridad: “Para mí sería muy importante contar contigo. ¿Me confirmas que nos veremos ahí?” Que sienta que su presencia tiene valor para ti.
Porque muchas veces no es la otra persona quien duda: somos nosotros quienes transmitimos nuestra propia inseguridad al invitar. Confía en lo que compartes y expresa tu invitación con convicción, respetando su decisión.
También organiza tus invitaciones con cariño y compromiso: lleva un registro y da seguimiento. Asegúrate de reconfirmar la asistencia un día antes y nuevamente el mismo día del evento. Hazlo con mensajes breves y cálidos:
Un día antes: “¡Me dará mucho gusto verte mañana! ¿Me confirmas que nos acompañarás?”
El mismo día: “¡Hoy es nuestro evento! ¿Seguimos confirmados? Te espero a las [hora] en [lugar]. ¡Me alegrará verte ahí!”
Así podrás llevar un mejor control de la asistencia y recibir a tus invitados con atención y alegría.
Cada confirmación es motivo de alegría. Y si alguien no puede asistir, sigue invitando con la misma confianza.
¡Cree en tu evento, disfruta invitar y transmite esa ilusión! El entusiasmo con el que tú lo vives empieza a darle vida desde antes de que llegue el primer invitado.
Sara Gibson
Diamante Doble
Vitalhealth ❤️