20/08/2026
Hay un error de posicionamiento que es más común de lo que parece, y es trabajar para ser conocido en tu rubro, en vez de ser conocido por tu cliente.
Se nota en el contenido. Profesionales hablándole a otros profesionales. Fotógrafos publicando para impresionar a otros fotógrafos. Arquitectos mostrando cosas que solo otro arquitecto puede apreciar. Contenido técnico, con códigos internos, pensado, aunque no se den cuenta, para el aplauso de los colegas.
Y el aplauso llega. Los colegas comentan, felicitan, comparten. Se siente bien y parece que estás creciendo.
Pero hay un detalle, tus colegas no te contratan, es más, compiten con vos.
Mientras tanto, tu cliente, el que sí paga, pasa por tu perfil y no entiende nada. No entiende los términos, no entiende por qué eso que mostrás es impresionante, y sobre todo, no entiende qué problema suyo resolvés. Le estás hablando en un idioma que no maneja, de cosas que no le importan.
Ser respetado en tu rubro está bueno para el ego. Ser recordado por tu cliente está bueno para el negocio, y el contenido que logra lo primero, casi nunca logra lo segundo.
Antes de publicar, una pregunta simple: ¿esto lo entiende y le importa a la persona que me paga? Si la respuesta es no, ya sabés para quién estabas publicando en realidad.