07/01/2018
Día de reyes lleno de esclavos.
Ayer pasé el día en familia y decidí no ver noticias, quise desconectarme por un rato y simplemente disfrutar nuestro momento.
Hoy, veo lo sucedido en Venezuela producto de un supuesto operativo para “regular precios” “bajar costos” saqueos controlados, quiebra de comerciantes, desvío de atenciones, postergación del hambre y pare de contar. Es tanta mi indignación que necesite escribir unas líneas.
Te pido que leas y compartas la información para que pueda llegar al que se sienta aludido.
Epa, enratonado, me imagino que estás pasando la curda de ayer, sabroso el ron Canaima acompañado de salchichitas ¡¡¡tremendo guiso!!! Ahora que se acabaron las pequeñas reservas de comida robada. Quiero explicarte algo.
Eres el arlequín que se mueve según desee el gobierno, dejaste de ser pensante para convertiste en ganado, hoy te engordan y mañana te degüellan. Reprochas cuando tienes hambre y eres cómplice cuando te lanzan un hueso, criticas cuando no hay guiso y eres aliado cuando te dejan lamer la olla. Pobre hombre desdichado que ha perdido algo tan preciado como lo es la dignidad.
Dignidad, como sé que desconoces su significado, te copio la definición: Cualidad del que se hace valer como persona, se comporta con responsabilidad, seriedad y con respeto hacia sí mismo y hacia los demás y no deja que lo humillen ni degraden.
Una muestra más de que nuestra nación esta como esta por causa de sus propios habitantes, el gobierno pone un peine y corren miles a pisarlo. Ya no es solo el gobierno culpable ahora contigo distribuye la carga.
Es que la Biblia no se pela, cada nación tiene el rey que se merece.
Al que piense distinto, y no sepa que hacer en medio de tanto desastre, al que le duela Venezuela y se abochorne por acciones tan bajas, los invito a crear conciencia, habla con tu vecino con tu familia y los de tu entorno. Así veas a varios de los tuyos convertirse en bachaqueros mantente firme en tu postura y como siempre finalizo, pídele a Dios que te de fuerza. Solo Dios puede ayudarnos.
Fotografía: Un cubano que también conoce el hambre pero tiene dignidad.