06/03/2025
Los glóbulos blancos (leucocitos) se encuentran en la sangre en menor número que los glóbulos rojos, con una proporción aproximada de un glóbulo blanco por cada 600 a 700 globulos rojos.
Se encargan principalmente de la defensa del organismo contra las infecciones.
Existen 5 tipos principales de glóbulos blancos (leucocitos).
Neutrófilos
Linfocitos
Monocitos
Eosinófilos
Basófilos
Los neutrófilos son el tipo más numeroso, y ayudan al organismo a protegerse contra las infecciones, matando e ingiriendo bacterias, hongos y otros detritos externos.
Los linfocitos, con 3 tipos principales: las células T (linfocitos T) y los linfocitos citolíticos naturales (también llamados, por influencia del inglés, células NK [natural killer] o células asesinas naturales), que permiten al organismo defenderse de las infecciones víricas, así como también detectar y destruir algunas células cancerosas, y las células B (linfocitos B), que se transforman en células plasmáticas y producen anticuerpos.
Los monocitos ingieren células muertas o dañadas, y ayudan en la defensa contra gran cantidad de microorganismos infecciosos.
Los eosinófilos eliminan los parásitos, destruyen las células cancerosas y participan en las reacciones alérgicas.
Los basófilos también participan en las reacciones alérgicas.
Algunos glóbulos blancos fluyen a través del torrente sanguíneo, pero muchos otros se adhieren a las paredes de los vasos sanguíneos o incluso las atraviesan para entrar en otros tejidos. Cuando alcanzan el lugar de una infección o detectan otro problema de su competencia, liberan sustancias que atraen más glóbulos blancos (leucocitos). Funcionan como un ejército: están dispersos por todo el organismo, pero listos para agruparse en cualquier momento y combatir cualquier microorganismo invasor. Los glóbulos blancos cumplen esta tarea de maneras diferentes: rodeando y digiriendo microorganismos (llamada fagocitosis, por lo que los glóbulos blancos se denominan a veces fagocitos) y también mediante la producción de anticuerpos que se adhieren a los patógenos para que sea más fácil destruirlos.