02/06/2013
ENCUENTRO ENTRE GENERACIONES DE ÁTBITROS EN EL SEMINARIO DE LA FIFA
El seminario que la FIFA organizó en Río de Janeiro para los árbitros que aspiran a participar en la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014 concluyó el viernes 31 de mayo con un encuentro entre diferentes generaciones de colegiados. Así, Massimo Busacca, máximo responsable del Departamento de Arbitraje de la FIFA, que trabajó en Alemania 2006 y en Sudáfrica 2010, recibió a Arnaldo Cezar Coelho, que en España 1982 se convirtió en el primer sudamericano que dirigió una final de la Copa Mundial de la FIFA. El árbitro brasileño, que también estuvo en Argentina 1978, llegó al encuentro acompañado de un invitado muy especial, el balón de la final de la Copa Mundial de la FIFA 1982, que todavía conserva, firmado por los jugadores italianos y alemanes que disputaron el duelo.
“Es un placer y un honor tener a Arnaldo Cezar Coelho con nosotros en la clausura de este seminario. Arnaldo ha demostrado que sigue sintiendo una gran pasión por el fútbol y por el arbitraje, y eso es algo sobre lo que hemos debatido con los árbitros aquí. La Copa Mundial de la FIFA es una oportunidad que tenemos que aprovechar al máximo. En el campo debemos estar concentrados para realizar una gran labor. Después, una vez que volvemos al hotel, tenemos que disfrutar del certamen, de la alegría de los aficionados y de la cultura del país que corresponda”, aseguró Massimo Busacca.
Arnaldo Cezar Coelho habló sobre las diferencias existentes entre el arbitraje actual y el de su época. Según el ex colegiado brasileño, además de la preparación física, los cambios introducidos desde entonces en materia de reglamento y tecnología han hecho que el trabajo de los árbitros provoque un desgaste mucho mayor.
“En mis tiempos, un árbitro corría seis quilómetros en un partido, mientras que hoy corre diez. Ahora hay varios balones disponibles en torno al campo, cuando antes solo había uno. Además, la regla que prohíbe pasar la pelota al portero con el pie y que limita los segundos que el guardameta puede tener el balón en las manos ha hecho aumentar el tiempo de juego. El fútbol actual es mucho más dinámico. Por todo esto, el posicionamiento del árbitro en el campo es fundamental”, aseguró Arnaldo.
Los árbitros que asistieron al seminario tuvieron la oportunidad de hacer preguntas el brasileño. Uno de ellos quiso saber qué había cambiado en la vida de Arnaldo Cezar Coelho después de la final de la Copa Mundial de la FIFA 1982, a lo que el ex colegiado respondió que su responsabilidad había aumentado.
“Cuando volví a Brasil me sentía como si acabase de ganar la lotería y no supiese qué hacer con el dinero. Dirigir la final fue un sueño que todos los árbitros tienen pero que muy pocos consiguen. A partir de entonces, a lo largo de los siete años que seguí arbitrando, no podía cometer ningún error, ni siquiera en un saque de banda. En cualquier caso, me preparé mucho para participar en la Copa Mundial de la FIFA, así que cuando me asignaron la final estaba convencido de que me lo merecía y de que lo haría muy bien. Solo tengo palabras de agradecimiento por lo que el fútbol y este balón me han dado”, aseguró Arnaldo, mostrando sobre la mesa a su lado la pelota de la final de España 1982.
Del otro lado de la mesa y ante un público del que saldrá el árbitro de la final de la Copa Mundial de la FIFA 2014, Massimo Busacca destacó la importancia de la semana de entrenamientos realizada en el marco del seminario que se celebró en Río de Janeiro. El suizo aseguró que los árbitros constituyen una selección más en la competición.
“Somos un equipo, somos como una selección, por lo que nuestro objetivo principal es buscar la consistencia y la uniformidad. El fútbol es cada vez más rápido y se marcan muchos goles en contraataques, así que los árbitros tienen que ser capaces de seguir las jugadas de cerca, de estar bien posicionados y de tomar las decisiones correctas. Debemos ser fuertes no solo físicamente, sino también mentalmente, y este seminario tiene mucha importancia en este sentido. Esta ha sido una gran semana aquí en Río de Janeiro, donde hemos disfrutado de unas instalaciones y unas condiciones ideales para nuestro trabajo, por lo que solo puedo dar las gracias a todos los que lo han hecho posible”, concluyó Massimo Busacca.