23/12/2022
¡Soy una mujer!
no conozco el mundo, ni tengo la belleza de una super modelo,
tampoco soy perfecta, no tengo el cabello más lindo... ¡canto, pero no tengo voz melódica!
Yo soy venezolana,
¡Nací en Caracas, pero de caraqueña, solo tengo el caminar, como dice GUACO!...
Te cuento algo; ¡llamado realidad!,
Las mujeres venezolanas, desde pequeñas soñamos con ser reinas, princesas sí, siempre fui la princesa de mi padre y todavía lo soy.
Pero la realidad es otra, naces con esa ilusión que es tan difícil alcanzar, pero no imposible.
donde lo principal en la familia es casarte y formar un hogar, convertirte en la reina de alguien, en vez de formarte tú en lo personal de ser una reina sin el rey.
entonces sales del yugo familiar y entras en otro y nunca descubres quien eres y no puedes ver lo capaz que puedes llegar a ser.
Si te divorcias es una tragedia, pero vaya que rico es descubrirte y ver todo lo que puedes lograr siendo una mujer que
¡No busca un príncipe! quiere un hombre de verdad,
¡que se juega todo por ella! un loco... ¡un caballero!, que da lo que sea por su reina.
¡No buscamos falsas ilusiones !, tampoco excentricidades, ¡basta un ser como Romeo! que nos ame como él amo a Julieta.
¡pero ese no es mi cuento!,
El mío es mucho más bello, donde no hay pócimas de amor, ni hechizos que te solucionen la vida.
En mi cuento se ha llorado, y muchas veces se sufre, pero se aprende. Lo que sí hay en mi cuento... ¡Es ganas de seguir adelante!
Puedo sentir que me rompieron, ¡pero aprendí a reconstruirme! a levantarme como una leona rápidamente.
Hace dos días, por temas distinto a lo aquí expresado sentí que me derrumbaba, pero me he levantado y aquí estoy, ¡escribiendo lo que siento y lo que quiero!
Como ves, soy diferente, única como todo lo que he podido crear con mis manos y esta en mi mente. Me siento poderosa para hacer realidad las cosas y llego el momento de comenzar a diseñar para mí a crear para mí.