27/04/2024
Tengo que contarles algo.
El año pasado, por estás fechas estaba, sin saberlo, dando una de mis últimas clases presenciales por un largo y casi interminable tiempo.
Una Osteoporosis nunca detectada y aparentemente de larga data hizo colapsar mi columna vertebral. Músculos, huesos, nervios, órganos, todo se volvió dolor e inmovilidad.
Tuve que retirarme de las actividades y sin certeza de poder volver a lo que amo, a las asesorías, a los talleres, al público, al servicio. Mi tristeza fue enorme.
Sin embargo, la fé y la vida misma me han empujado a recuperar mucho. Los huesos dañados así se quedan, pero poco a poco he recuperado gran parte de la movilidad y sobre todo, la esperanza, las ganas de seguir con todos ustedes, virtual o presencial al ritmo que vaya dando las rodillas (aún no puedo bailar salsa).
Estoy de nuevo con todos mis amigos y clientes. Con la sonrisa activa. Con una nueva oportunidad. Y en enorme gratitud con todos aquellos que en su momento me tendieron la mano para no dejarme en el foso.
Aún falta mucho y lo haremos con su apoyo siempre.
Porque y somos gente de servicio.