05/04/2026
Aleluya! ☀️
Hoy es el día más importante. El día en que conocemos que la Vida es eterna y el Bien ya ganó, de una vez y para siempre. 🕊️
Es el día en que comprendemos que la Cruz no es símbolo de muerte, no hay muerte, o esta es solo un paso para la Resurrección.
Porque si Dios es un Dios de vivos -como revela la Biblia- entonces la cruz no puede ser solo un símbolo de muerte. La cruz es una puerta a la vida.
Este domingo no va únicamente de lo que le ocurrió a Jesús. Este domingo es una invitación a que medites acerca de qué está llamado a morir en ti. 🫵🏻
Hay en nosotros una voz constante que compara, que juzga, que se siente herida. ❤️🩹 Que busca reconocimiento, validación, seguridad. 👏🏼 Que mide el amor, que lo negocia, que incluso lo exige. 📏
Esa voz cree que para estar en paz hay que controlar, defenderse, tener razón.
Y cuando no lo logra, aparece lo de siempre: culpa, miedo, sensación de carencia.
Esa es la parte de nosotros que vive como si estuviera separada. La que necesita sacrificio porque cree que algo falta. La que no termina de confiar en el amor…
Eso (y no tu esencia) es lo que está llamado a morir en la cruz. ✝️
Y no muere solo.
A ambos lados de Jesucristo hay dos ladrones. Dos formas de vivir esa misma experiencia interior:
Uno se resiste, acusa, se cierra. El otro, en medio del dolor, se abre, acepta y confía.
Ambos están en ti.
Son las dos voces que aparecen cuando algo en tu vida se rompe: la que culpa y la que, sin entender del todo, se rinde al amor.
La cruz es ese punto donde eliges.
Desde una mirada profunda, la cruz no es el lugar donde Dios exige algo. Es el sitio donde queda expuesto un error de percepción: creer que el amor necesita condiciones. Creer que hay culpa real que pagar. Creer que estamos separados de la Fuente.
Pero… si Dios es Amor, no puede exigir sacrificio. Si Dios es totalidad, no puede haber nada fuera de Él. ♾️ Y si estamos en Él, entonces en lo más verdadero… no hay culpa -ni pecado- que sostener. 🙏🏼
No podemos contemplar el Calvario para profundizar en su enseñanza sin mirar a la Virgen María que está ahí, observando lo que ha ocurrido con su hijo.
Está ante la pérdida más grande posible. Ante lo incomprensible. Y sostiene. Permanece en el amor. No se rebela. No convierte el dolor en acusación. No pide explicaciones. Confía que todo esta ocurriendo para el más alto bien. ✨✨✨
Esa fidelidad silenciosa capaz de habitar el misterio también eres tú. 💜
Luego viene el silencio. El sepulcro. Ese momento en la vida en que parece que todo ha terminado. Donde lo viejo ya no sirve, pero lo nuevo aún no aparece…
Entonces, ocurre algo inesperado: ¡el sepulcro está vacío! 😱
María Magdalena es de las primeras en verlo. No lo reconoce al principio.
Como tampoco lo reconocen después los discípulos cuando Jesucristo se les aparece. Tomás va más allá, necesita tocar para creer. ¿Por qué?
Porque lo nuevo no encaja en la forma antigua de mirar.
La mente que vivía en el miedo no sabe reconocer la vida cuando aparece sin miedo.👈🏼
La identidad basada en la carencia no reconoce fácilmente una presencia que no carece de nada.
La vida ha vuelto, no como antes. No dentro de los esquemas conocidos. No dentro de la lógica del sacrificio.
Sino como una presencia distinta: libre, abierta, imposible de abarcar.
La invitación ya no es admirar la cruz desde fuera, es a atravesarla por dentro.
Dejar que muera en ti:
⁃ la necesidad de tener razón
⁃ el impulso de juzgar
⁃ la búsqueda constante de aprobación
⁃ la idea de que el amor se gana o se pierde
Y permitir que nazca otra forma de estar:
más simple, más libre, más verdadera.
La resurrección no es el milagro que ocurrió una vez.
Es un cambio de mirada.
Es pasar de vivir desde el miedo a vivir desde el amor. ❤️
Es reconocer que lo que creías ser: esa identidad tensa, necesitada, siempre en lucha, en constante búsqueda, puede caer.
Y que debajo de todo eso no hay vacío.
Hay vida.
Una vida que no necesita sacrificios. Que no exige culpa. Que no se defiende porque no se siente amenazada.
Tal vez eso es lo que toda la escena -la cruz, los ladrones, las mujeres, el sepulcro vacío, las dudas de los discípulos- siempre quiso mostrarte: no la culpa que tienes que pagar sino lo que estás llamado a soltar.
Para que, al fin, pueda revelarse en ti eso que nunca ha mu**to. 🌾🌱💛🌱🌾