24/09/2026
📲 Una influencer británica, un negocio de falsificaciones manejado desde Instagram y WhatsApp, y una condena de 213.000 libras.
Georgia Aldridge y su empresa, Rolo Fashion Ltd., vendían productos falsificados de marcas como Fendi, Loewe, Christian Dior y Celine. Algunos provenían de AliExpress y se ofrecían como “superfakes”, réplicas de mayor calidad y muy parecidas a las originales.
El tribunal estimó que 713 operaciones habían desplazado ventas de productos auténticos. Pero rechazó el reclamo por daño reputacional porque no se probó que los compradores creyeran que las falsificaciones eran originales.
Es decir, probar una infracción marcaria no significa que todos los daños queden automáticamente demostrados.
Y una cuenta con seguidores tampoco es una zona liberada del Derecho.
¿Las plataformas utilizadas para promocionar y vender estos productos también deberían responder? Los leo 👇